Socialismo bolivariano: ¿lo que el viento se llevó?

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Érase una vez –hace sólo dos años atrás– un continente entero que estaba bajo las manos de quienes prometían acabar con la pobreza gracias al socialismo bolivariano…

¿Qué pasó con esa utopía?

Con el fracaso del último candidato de ese bloque en Brasil, Fernando Haddad, en las elecciones de este domingo, pareciera que la última pala de cal sobre la tumba de esa ideología bolivariano-cubana, ésta parece haberse extinguido.

Hagamos una corta revisión de sus principales representantes.

Argentina: La otrora todopoderosa familia Kirchner, después de tres mandatos presidenciales, se ha transformado en un caso policial. Hoy, la viuda es perseguida por la Justicia y debe su libertad sólo a su inmunidad parlamentaria. Los principales ministros y hombres de confianza del matrimonio están en prisión o en la víspera de entrar en ella. Los empresarios, socios o cómplices del aparato de sobornos y corrupción montado por los Kirchner, también están en proceso o ya condenados.

El implacable “cuaderno” le ha pasado la cuenta.

¿De los pobres argentinos? Según uno de los últimos índices del Gobierno de Cristina Fernández, de la consultora Ecolatina: “uno de cada cuatro argentinos está por debajo de la línea de pobreza”.

Brasil: El sistema de sobornos montado por el PT supera todo lo imaginable. Su principal artífice, Lula da Silva, hoy está condenado y en la cárcel. Su continuadora, Dilma Rouseff, depuesta de la Presidencia y rechazada en la última elección para senadores.

La violencia, el banditismo, la inseguridad, el narcotráfico, el bajo crecimiento económico, el socialismo de Lula y el deseo de que la bandera nacional no fuera roja sino verde-amarillo,  fueron los principales argumentos para votar por el candidato que parecía estar más en las antípodas del PT.

Los Estados más pobres del Brasil votaron en masa por el candidato opuesto al PT quien ganó con más del 55% de los votos.

Ecuador: El ex Presidente Rafael Correa también está siendo procesado por la justicia y perdió un plebiscito que el sucesor organizó para poderse librar de su nefasta tutoría. La semana pasada Moreno visitó Chile y se encargó de marcar todas las diferencias con su predecesor. “Pese a la grave situación económica que heredamos, sobreendeudamiento y déficit fiscal, estamos creciendo, estamos saneando las finanzas.”

Es decir, los pobres tampoco se beneficiaron del “socialismo bolivariano” en ese país.

Venezuela: De la nación que acuñó el nombre y la fórmula se ha escrito tanto que no es el caso de sobreabundar aquí.

Sobre la ayuda a los pobres, dígase sólo que ya han salido casi dos millones y medio de venezolanos ahuyentados por la miseria en que se encuentra ese país, otrora una de las mayores potencias económicas del continente…

Bolivia y Nicaragua: Las últimas dos naciones en manos de esa ideología, junto con Cuba, más parecen regímenes en descomposición final, que otra cosa. El fallo de la Haya, último pretexto de Morales para mantenerse indefinidamente en el poder, parece haber aguado sus intenciones. Lo mismo está ocurriendo en Nicaragua con el tercer o cuarto mandato del matrimonio Ortega y su vicepresidenta, Rosario Murillo. Esta semana negaron la entrada de una comisión internacional de observadores de los DDHH.

¿De los pobres? Sólo se sabe que la represión a las protestas causó más de 320 muertos, 2.000 heridos y cientos de detenidos.

***

En resumidas cuentas, pareciera que un viento benéfico hubiera abierto los ojos de los latinoamericanos y barrido el espejismo montado por estos partidos socialistas, creados, impulsados y protegidos por la Teología de la Liberación.

¿Quiere decir esto que haya desaparecido ese peligro para siempre?

Pensamos que no. Basta ver la actitud de sus compañeros de ruta chilenos, que continúan incondicionales a Venezuela, Cuba y adláteres, para darse cuenta que podrá venir otro viento, éste de carácter mefítico, que los vuela a poner en escena.

Aprovechemos de considerar hoy con claridad los fracasos de estas panaceas socialistas para evitar que ellas puedan volver con más fuerzas.

No olvidemos las enseñanzas del Evangelista San Lucas sobre los demonios que vuelven: “Cuando el espíritu inmundo saliere del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Me volveré a mi casa de donde salí. Y viniendo, la halla barrida y adornada. Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él, y entrados, habitan allí: y lo postrero del tal hombre es peor que lo primero”.

Recemos y actuemos para que esto no ocurra a nadie y en ningún caso.

Credo; pasado, presente y futuro de Chile.

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