Sobre donaciones y herencias

0 179

Donar siempre es una actitud noble. Cuando se dona algo -sangre, tiempo o dinero- el donante queda satisfecho consigo mismo, pues con su actitud él vence uno de los vicios más comunes en los hombres que es el egoísmo.

De ahí que entre donar y anunciar su donación haya una profunda contradicción. Quien dona no piensa en sí, sino en aquel a favor del cual hace su donación. En este sentido la acción de donar es siempre un olvido de sí en favor del otro. Por eso mismo Nuestro Señor nos enseñó: “No dejes que tu mano izquierda sepa lo que hace la derecha”. (San Mateo, 6, 3).

Todas estas consideraciones, que no por ser muy sabidas son siempre practicadas, volvieron a la luz pública por ocasión de las declaraciones del diputado Jackson relativas a su “donación” del 50% de su dieta parlamentaria.

En primer lugar, de haber sido verdadera su afirmación, él no debería hacerla pública. Al anunciarla por la TV él está infringiendo lo que es más elemental en cualquier acto de generosidad, “que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”.

Pero, en el caso del referido diputado, las cosas son aún peores. Él no está “donando” la mitad de su sueldo, sino que -como fue denunciado por el diputado Renato Garín, él “no dona la mitad del dinero que recibe mes a mes, sino que es ahorrado con fines políticos”.

Garín fue explícito al respecto: “El diputado Giorgio Jackson y la bancada de Revolución Democrática repiten que ellos ‘donan la mitad’ de su sueldo. Esto NO es cierto. El dinero va a un ahorro bancario que ya suma cientos de millones. Con ese ahorro se financiarán sus campañas a la Constituyente, a la reelección o al Senado”.

El propio Servicio Electoral (SERVEL) pidió explicaciones para saber cómo y dónde van a parar esos fondos para “financiar” campañas políticas, pues, la fórmula de las “donaciones”, podría estar atentado contra la ley de financiamiento de partidos políticos.

Hasta ahora las explicaciones del “donante” y del partido “Revolución democrática” han sido insatisfactorias, dejando por tierra toda la supuesta “mística” altruista y desinteresada de los elementos que constituyen ese conglomerado político.

El hecho no nos sorprende, pues nunca imaginamos que quienes conforman ese y otros grupos de las izquierdas nacionales puedan tener otro afán sino el de conducir a Chile hacia sus utopías revolucionarias, y a ellos mismos, al estrellato de nuevos “Robespierres”.

Herencias y testamentos

Las contradicciones de los representantes de ese Partido y de sus aliados no quedan aquí.

Como se recordará, la diputada Natalia Castillo -del mismo partido del supuesto “donante”- propuso un proyecto para limitar las herencias de las familias más pudientes, reduciéndola a un monto que ella consideraba el máximo. Tal iniciativa se basa en el supuesto de que recibir de los padres una herencia constituye una injusticia en relación al resto de la sociedad. Por ello, las herencias deberían ser gravadas por el Estado de modo a que todos comiencen en el mismo peldaño de abajo.

Similar iniciativa presentó la semana pasada el Diputado Chahín, quien propuso que, para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia, el Estado aumente los impuestos -ya muy pesados- a las herencias.

Hay en este anhelo igualitario de las izquierdas una profunda injusticia en relación a los derechos naturales de los padres de familia. En efecto, el mayor incentivo de los padres es asegurar el futuro de sus hijos, pues sus descendientes son la continuidad de ellos mismos. De ahí que exista una profunda vinculación entre familia, derecho de propiedad y derecho de herencia.

Por su parte, quienes quieren cercenar los derechos de la familia comienzan por atacar el derecho a la herencia. Sin embargo, como esto no atrae simpatías, ellos lo limitan aumentando los impuestos, para llegar –más tarde- a negarlo del todo.

Tal negación de la herencia es un tiro en el pie para resolver la pobreza, pues ese anhelo a dejar bien instalado a sus hijos para el futuro, existe aún más en los pobres que en los ricos. El mayor incentivo de los padres más necesitados es que sus hijos no pasen por las penurias que ellos tuvieron que atravesar.

Eso explica la enorme movilidad social ocurrida en Chile durante estas últimas tres décadas en que se ha respetado el derecho de propiedad privada y el de herencia.

¿Cómo se puede entonces promover la eliminación del derecho de propiedad privada y de la herencia y al mismo tiempo reservar la mitad de su sueldo, sin pagar impuestos, en una donación aparente pero bien poco real?

 

La respuesta está con las izquierdas de siempre…

 

Credo, presente, pasado y futuro de Chile

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.