¿Si o No? La disyuntiva de la centro derecha

0 187

Para el próximo plebiscito hay quienes no tienen dudas de cómo responderán.

La izquierda, desde la DC hasta los comunistas, estampará unánimemente el SI en la papeleta.

Por nuestra parte, quienes no tenemos complejos de culpa, ni de inferioridad por ser de derecha, tenemos claro que diremos No a una nueva Constitución.

Quienes aún dudan sobre qué responder, es la llamada “centro derecha”.

¿Y cuál es el punto de partida de esa duda?

Es precisamente el sentido en que entienden lo que deba ser una “centro derecha”.

Quien ha sido el adalid de esta posición de “centro derecha” es el Presidente del partido de Renovación Nacional, Desbordes. El referido personero se transformó en un campeón de una nueva Constitución con igualdad de género y cupos para ¨pueblos originarios” e impugnó a los parlamentarios y senadores de su Partido que se manifestaron por el rechazo.

Como no son pocos quienes se dicen ser de “centro derecha” y comparten la mentalidad Desbordes, nos parece importante referirnos a ella.

En primer lugar, definamos qué es ser de “centro derecha” y en qué se diferencia ella de la “centro izquierda”.

La principal diferencia entre ambas posiciones, y que las define en sus actitudes y preferencias, es que mientras en la “centro derecha”, lo que más se cuida es el concepto “centro”; en la versión de “centro izquierda”, lo que más los caracteriza es ser de izquierda.

Al final, el único dogma para la “centro derecha” es que ella no pueda parecer de “derecha”…

Para la DC la cosa se pone a la inversa. Para ella lo importante es que no puede dejar de ser de izquierda.  Por eso no ha tenido empacho en gobernar en conjunto con el PC, apenas poniendo algunos “matices”.

Pasemos de esta mentalidad “centro derecha” a sus acciones concretas.

El actual Gobierno y muchos de los parlamentarios de Chile Vamos cedieron en todos los puntos a la agenda de la izquierda y han hecho suyas reivindicaciones que hace apenas dos años consideraban inaceptables, como una nueva Constitución, gestada por una Asamblea Constituyente, partiendo de cero y con paridad de género y participación de pueblos originarios.

Y procedieron así precisamente porque de lo contrario hubieran perdido el rótulo de “centro”. No les importó adoptar la agenda de izquierda ni de probablemente perder apoyo de su electorado, con tal de no perder la posición de “centro”.

Lo que no parecen advertir los “centro derechistas” es que el centro se refiere a una posición geográfica que marca el punto medio entre dos extremos opuestos, y si la izquierda de hoy se radicalizó, los centro derechistas pasaron –ipso facto– a ocupar la posición de izquierda de ayer, para mantenerse en el centro.

Es decir, el centro no es una posición permanente, ella obedece a las iniciativas de la izquierda.

Ejemplo característico de esta posición fue la actitud de los dos Ministros interpelados en esta semana. Ambos ponderaron las “conquistas” del Gobierno Bachelet y de la Concertación como grandes logros a defender pues, para ellos, hoy Bachelet ya no es la izquierda, sino el centro. Es el ridículo “bacheletismo aliancista” de Lavín.

Por lo mismo, la “centro derecha” no tiene principios inmutables: la defensa de la familia cristiana, de la propiedad privada, de la subsidiariedad del Estado, etc., dependerán de la radicalización de la izquierda.

De ahí su disyuntiva sobre aceptar o rechazar una Nueva Constitución.

Esa es la duda que la “centro derecha” tiene hoy. Sin embargo, como su posición depende siempre de la agenda de la izquierda, las dudas de mañana serán sobre el contenido de esa eventual nueva Constitución.

Como es claro que ella se acercará lo más posible a las fórmulas bolivarianas de autogestión, cabildos, plurinacionalidad, desmembramiento del Estado, etc., entonces los de “centro derecha”, con o sin Desbordes, propondrán algo similar, pero despacio, sin confrontaciones dilacerantes, ni rupturas violentas.

Concluyamos, si es verdad que esta es la mentalidad de la centro derecha, y basta tener un poco de memoria para ver que ella siempre funcionó así, entonces debemos concluir que la “centro derecha” de hoy no es sino la izquierda de ayer.

Credo; pasado y futuro de Chile.

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.