¿Servicio o “empoderamiento” de la mujer”?

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No hay duda que el mayor título de nobleza de una mujer es el de ser esposa y madre. Y por una razón muy simple. Si lo propio del noble es dar de sí al servicio de los demás, ninguna acción humana puede conferir más nobleza que dar la vida a un nuevo ser. Sólo una mujer es capaz de dar este “servicio” y al precio de inmensos sacrificios, permanente desvelo y constante dedicación.

Por eso llamó la atención que en la conmemoración internacional del “día de la mujer”, haya brillado por una ausencia cualquier mención a este aspecto fundamental del papel, único e insustituible, de la mujer.

No solamente la maternidad fue ignorada en la referida conmemoración, sino que, peor aún, ella fue negada por muchos (as) de los que salieron a la calle a manifestarse en favor de lo que llaman el “empoderamiento” de la mujer.

Por tal “empoderamiento”, la portavoz de la agrupación que se reunió bajo el slogan “Ni una menos”, Elena Dettoni, sostuvo a la prensa que “(…) Estamos ad portas de salir de un gobierno que tiene una mujer presidenta y una ministra de la Mujer y la Equidad de Género que se declara feminista y que no han podido reponer este derecho mínimo (al aborto) en sus tres causales”.

Es decir, las que se congregan con el slogan de “Ni una menos”, abogan al mismo tiempo por el asesinato de al menos el 50% de las mujeres, que corresponde al porcentaje de quienes están por nacer y que serían del sexo femenino. Ellas no podrán ver la luz del día por causa del aborto que postulan las promotoras de “Ni una menos”

¡Son las contradicciones ufanas del feminismo!

Por su parte la ministra del PC, Claudia Pascual, del Sernam, no se quedó atrás. La funcionaria comunista declaró que, “como Ministerio tenemos la más profunda convicción de que las mujeres de nuestro país requieren más igualdad, más democracia y más derechos. Hoy, tras tres años de gestión, hemos honrado este compromiso”.

En esta carrera por el supuesto “empoderamiento” de la mujer, los parlamentarios de la bancada “estudiantil”, hoy llamados “Revolución Democrática”, presentaron, en el día del onomástico, un proyecto de ley para consagrar los “derechos de la mujer” denominado: “Proyecto 8M. Modificaciones legales desde una perspectiva feminista”.

El Proyecto en cuestión, trabajado en conjunto con otras organizaciones del Frente Amplio, como Izquierda Libertaria, Movimiento Autonomista y Nueva Democracia, propone la inclusión de la ideología de género en los currículos de los estudiantes de docencia, de modo que “en el futuro (los profesores) impartirán clases con conocimiento relativo a la construcción de género (mejor se diría destrucción (…) independiente de su género u orientación sexual”.

O sea, lo que los autores del Proyecto pretenden es la concientización de los niños y niñas para imponerles desde los primero años de su existencia, esta absurda y anti-natural doctrina que afirma la autoconstrucción de su “identidad de género” independiente de su conformación biológica.

Como nuestros lectores pueden ver, todas las propuestas en el “Día de la Mujer”, consistieron en querer arrancarlas de su verdadero y su más natural trono: el de ser la reina del hogar, esposa fiel y madre cariñosa de sus hijos.

Ni Dieu ni maître” proclaman desde siempre los anarquistas: esa es la lección de esta “nueva” izquierda destituyendo a la mujer de su trono y a los niños de sus nociones básicas de que Dios nos creó hombre y mujer.

En definitiva, la conmemoración consistió en repetir las viejas consignas de la lucha de clases marxista, presentadas con un refrito de ingredientes añejos, como lucha de géneros y derecho al aborto, todo para parecer más “post moderno”.

***

¿Qué se puede esperar de una sociedad en que las mujeres, de tanto “empoderamiento” se hayan rebelado contra su propio rol de madres, sino su total desaparición?

A estos promotores del “empoderamiento”, se les debe recordar la amonestación de Nuestro Señor Jesucristo: “Porque ni aún el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”. Marcos 10:45

Pero, ¿lo entenderán?

Probablemente no, porque ellos (as) sólo oyen la voz de aquel ángel de las tinieblas que, en el inicio de los tiempos, gritó: “no serviré”

©Credo, pasado, presente y futuro de Chile.

 

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