Las empresas de la Presidente Bachelet

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Esta semana pasada el Sr. Valero, implicado en el caso Caval, declaró que la Presidente Bachelet no era sino una “víctima” de su nuera y de la situación judicial  que la afecta. Igualmente la Sra. Bachelet negó tener cualquier participación en la referida empresa.

Convengamos que ambos estén declarando la verdad. ¿Quiere decir esto que la Presidente renunció a asumir cualquier tipo de rol empresario?

No, muy por el contrario, la Sra. Bachelet está dando muestras de un creciente ánimo empresarial, pero de empresas con las cuales nadie puede competir, ni deben prestar cuentas a organismos oficiales y pueden darse el lujo de funcionar con pérdidas permanentes y en lo posible disimuladas: Son las empresas estatales.

La reciente destitución de la rectora de la Universidad estatal de Coyhaique, Sra. Pey, ha sido una muestra de su espíritu empresarial. La rectora designada creyó ingenuamente que su cargo tenía autonomía y osó discrepar de la opinión del “patrón”, (en este caso de  la patrona) y su cargo duró hasta ahí no más.

Esta “patrona” no gusta de discrepancias, de competencias ni de demoras.

Por ello, esta semana colocó “suma urgencia” al proyecto de reforma de la educación superior, que además de prometer una gratuidad que deberá ser obligatoriamente pagada por gobiernos posteriores, pasa buena parte de la autonomía de que hoy gozan las Universidades, tanto en sus proyectos cuanto en sus características administrativas, a manos del Estado.

La otra empresa universitaria que está iniciando la “patrona” se encuentra en la VI Región con el nombre de Universidad de O’Higgins, (nombre poco original visto que ya existe otra de igual apelación).

En sólo 8 meses constituyó una red de carreras y profesores que se disponen a impartir sus clases a partir del próximo año. Sólo tienen un pequeño problema, es que la “empresa” no tiene edificio donde funcionar. Pero, para la Sra. “empresaria”,  esto no es sino un detalle de menor importancia que se solucionará con la misma rapidez con que se constituyó su proyecto, bastará traspasarle algún edificio fiscal de Rancagua, y ¡problema solucionado!

Por otra parte, de la educación básica y media ella ya está consiguiendo apoderarse. Así, muchos colegios que hasta ahora funcionaban como particulares subvencionados, reconocieron recientemente que deberán  cerrar sus puertas o pasar a la enseñanza pagada, con lo cual obligará a muchos padres de familia, a que sus hijos sean mal enseñados por los colegios de la “empresaria”.

Últimamente la “empresaria” se ha visto tentada a incursionar en otro sector.  Crear una AFP estatal y acabar, de a poco, con las privadas. A pesar de que el Ministro Valdés declara que las condiciones del erario público no permiten una intervención mayor en este campo, los ánimos “empresariales” van para allá y recientemente esta activa “empresaria” declaró que: “Es evidente que vamos a avanzar en darle urgencia a la AFP estatal.”

Ella también  ha reducido sustancialmente las concesiones a las empresas privadas, confiando en que el Estado lo hará mejor, más rápido y, sobre todo, que no tendrá que tratar con privados.

Porque lo que se encuentra atrás de este afán empresario de la Presidente es su ideología socialista, que la lleva a desconfiar de todo lo que resulte de la iniciativa particular y a confiar, a priori, en todo lo que sea hecho por el Estado , sin que le importen los resultados desastrosos.

El fracaso universal de esta fórmula en todos los países en que se aplicó el socialismo a lo largo de más de medio siglo en la Europa del Este, no dejó para ella ninguna lección; al contrario, ella se trajo la fórmula de los servicios de educación de la ex RDA, según declaró, para aplicarla en Chile.

El descalabro y la miseria en que están  Cuba y Venezuela,  como resultado del mismo afán empresarial estatista, tampoco la convencen de cambiar de ideología.

Por fin, el Gobierno de la “Nueva Mayoría”  parece funcionar como un conjunto de “socios” de las “empresas”  estatales. Véase el caso de la jubilación millonaria de la funcionaria de Gendarmería,  Sra. Mirya Olate, “ex esposa” del Diputado Andrade, ambos del PS, y se tendrá una pálida idea de las conspicuas ganancias de los socios de la “empresa”.

¿Pesadilla? No: Carthago delenda est, (‘Cartago debe ser destruida’).

O mejor dicho, la “empresa” y la “empresaria” deben cerrar el boliche, antes que provoque la ruina nacional…

©Credo Chile

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