La Derecha y el “derecho” al aborto

0 46

Durante la tramitación del proyecto de aborto en el Congreso, varios médicos, abogados y representantes de organismos pro vida,  han repetido, con razón, que una vez que el aborto se introduce en la legislación de un país, es casi imposible revertirlo.

Las recientes elecciones de candidatos o partidos de “derecha” y “pro vida”, muestra hasta qué punto esta es una fatalidad siempre cumplida.

Comencemos por las recientes primarias del partido Republicano de Francia, de la que François Fillon saldrá, muy probablemente, el próximo presidente de esa importante nación europea.

El candidato en cuestión se declara como conservador en materia de “valores,  sin embargo, con relación al aborto no pretende revertir la ley aprobada de 1975, causante de más de 200.000 homicidios por año.  El pasado jueves, en el último debate entre Fillon y Juppé, ambos rivalizaban en la promoción de la matanza de los inocentes.

***

Otro país europeo gobernado por un partido de derecha y pro vida, es Polonia. Recientemente una organización civil, «Stop Aborcja» «Detener el aborto»,( movimiento inspirado por  “Tradición, Familia y Propiedad” de ese país),  promovió una petición para imponer la discusión de un proyecto de ley de penalización del aborto en todas sus formas, similar al que rige en Chile hasta hoy.

Pese a que dicho proyecto de ley fue propuesto con r la firma de más de 500.000 polacos, finalmente el proyecto anti aborto fue rechazado el pasado mes de octubre en el Parlamento por los mismos parlamentarios del partido conservador, Ley y Justicia. De acuerdo con la diputada  Krystyna Pawlowicz esta votación se debió a que  “fue el episcopado quien nos autorizó a hacer esto”.

***

No entramos a analizar el caso de España, pues el Partido Popular (de “derecha”), que prometió en su primer triunfo electoral revertir la ley de aborto, posteriormente olvidó sus promesas y se omitió vergonzosamente frente a los españoles que le cobraron sus palabras. En las últimas elecciones el tema no fue materia de controversia, pues todos los candidatos, sea de izquierda o de derecha, eran igualmente “respetuosos” del derecho a  la matanza de los inocentes.

***

El más decisivo de los resultados electorales pro vida fue la victoria del candidato Trump en los Estados Unidos. Ella ha sido considerada por todos como un triunfo del respeto al derecho de nacer.

Sin embargo, al analizar más de cerca las promesas de Trump, vemos que en ninguna ocasión el presidente electo prometió presentar un proyecto de ley  que impida la práctica del aborto, en todas sus formas y en todo el país. Lo que sí dijo, es que nombraría jueces pro vida para la Suprema Corte, cosa que a la larga podría revertir fallo Roe vs. Wade que en 1973 abrió las puertas para el aborto.

Quizá para no comprometerse demasiado con el tema, declaró que serían los propios Estados Federales quienes posteriormente decidirían la legislación al respecto del “derecho” de matar. Como se puede apreciar, tales actitudes distan bastante de una posición militante anti aborto.

***

¿A qué vienen estas consideraciones?

Precisamente a demostrar la verdad de lo que afirmaron los pro vida en el Congreso nacional. Una vez aprobado el aborto, éste  es virtualmente imposible de ser revertido.

Queda evidente, en consecuencia de la experiencia internacional,  que la posición de los parlamentarios de la DC pro aborto, será particularmente dañina para el futuro de la vida de miles de niños chilenos por nacer (“nasciturus” en derecho romano), pues ella abrirá la puerta a un abismo sin regreso.

De ahí también, el desconcierto provocado entre los católicos por la declaraciones del Ministro del Interior, católico y miembro del Opus Dei, quien afirmó, “Respecto del derecho a la vida tengo la convicción de que el proyecto (de aborto) de la Presidenta no lesiona mis convicciones religiosas (…) no estamos frente a un proyecto de aborto”.

Sin embargo, la mayor confusión se ha producido entre los fieles católicos delante de la completa omisión al respecto de las declaraciones del referido ministro, supernumerario del Opus Dei,  por parte del  Vicario Regional,  Monseñor  Sergio Boetsch Matte, pues, como  dice el conocido adagio, “Quien calla otorga”. ¿Cómo no aplicarlo a esta triste situación?

***

Los precedentes señalados nos indican que estamos en una situación histórica. Si se consigue rechazar ahora  el actual proyecto de aborto presentado por el gobierno Bachelet, la consecuencia será que los futuros chilenos tendrán, quizá para siempre, garantido el derecho a nacer.

De lo contrario, la cultura de la muerte habrá dado su primer y fatal zarpazo y se iniciará una espiral que sólo agravará tal situación.

Es hora de “subir a los tejados” y proclamar el sagrado derecho a nacer.

© Credo Chile

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.