Intendente Guevara y “les têtes tombent”

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Quien recuerda un poco sus clases de historia, tendrá presente las escenas del Terror (1793-1794), durante la Revolución Francesa.

Ella se caracterizó por la ejecución sumaria de todos los “sospechosos” de no ser favorables a la Revolución, después de un “juicio” sumario en donde el juez era al mismo tiempo el acusador. Por su parte, el abogado defensor de la víctima terminaba siendo muchas veces también “ajusticiado”, como fue el caso del Sr. des Malesherbes, “abogado” de Luis XVI.

Lo que caracterizó a este período negro de la historia de un país tan civilizado como Francia fue el de “les têtes tombent”, lo que en castellano quiere decir “las cabezas caen”.

Dos hechos de esta semana nos trajeron a la memoria la imagen del Terror jacobino francés. El primero de ellos fue el “juicio” del ahora ex Intendente, Felipe Guevara. El segundo el recibimiento de pié y entre aplausos a la llamada “primera línea” de los saqueadores subversivos que han destruido y quemado lo que ha estado a su alcance.

Comencemos por el primero: el “juicio” al intendente.

Cuando la Cámara de diputados hace un juicio a cualquier autoridad pública, hace uso de una atribución constitucional de fiscalizar los otros poderes del Estado. En cuanto tal, los miembros de la Cámara dejan de ser meros políticos para transformarse en verdaderos jueces, y a los jueces les compete fallar sobre el mérito y con prescindencia de cualquier preconcepto ideológico o personal.

En derecho, cuando no existen estas condiciones en el juez, el reo puede solicitar un cambio de tribunal. De tal forma es condición indispensable para la legitimidad del fallo.

Desconociendo totalmente este procedimiento y de modo explícito, los parlamentarios que fallaron en el caso Guevara lo hicieron ignorando el mérito del caso y arguyendo su condición de políticos. Es decir, conforme a derecho, el fallo fue nulo e ilegítimo.

Lo mismo se podría decir del caso del ex Ministro Chadwick, cuando e le juzgó, oportunidad en que el Senador Insulza declaró que aprobaba la acusación, no porque creyera que el ex Ministro había violado los derechos de las personas, sino porque era una forma de llamar la atención al Gobierno. Es decir, un voto ideológico y político que condenó a la muerte para cargos públicos por cinco años a un inocente.

Con el Presidente Piñera no quisieron llevarlo hasta las últimas consecuencias porque prefirieron tener al frente un contrincante fácil, vacilante y cómodo.

El modus operandi de esta nueva guillotina de la izquierda para hacer caer las cabezas (por ahora en cuanto políticas) les está resultando, y la navaja parece estar bien afilada para hacer caer varias otras más.

Obviamente que, en este ambiente, cualquier autoridad termina inhibiéndose del cumplimiento de su deber, para no pasar a la lista de los “acusados/condenados”. Lo que en otras palabras, torna imposible al Gobierno poder cumplir sus deberes, a no ser que siempre haga lo que le mande la oposición.

“Foro Latinoamericano de los Derechos Humanos”

No contentos con ese procedimiento de hacer caer cabezas meramente políticas, la izquierda “bolivariana” organizó esta semana el “Foro Latinoamericano de los Derechos Humanos”, con participación de delegaciones de varios países y de personajes tan parciales y desacreditados como el inefable “Juez” Garzón.

En una de sus sesiones el moderador, hizo parar al expositor de turno para anunciar, de modo teatral, la llegada al salón de honra del antiguo Congreso Nacional, de una delegación de “encapuchados” de la llamada “primera línea”, o sea los elementos más violentos de las manifestaciones ocurridas a partir del 18 de octubre.

La delegación en cuestión fue recibida de pie, entre los aplausos delirantes de los presentes, entre los cuales se percibe una delegación de una parroquia con una cruz de la “teología de la liberación”. Después de un discurso incendiario de uno de ellos, en donde llamaba a continuar la lucha, entre cuyas hazañas se cuenta la destrucción sistemática de numerosos templos católicos, los “encapuchados” se retiraron como verdaderos héroes nacionales “para continuar su lucha en la plaza dignidad”; algunos asistentes los tocaban como a verdaderos santos o héroes, otros los abrazaban emocionados.

Éstos ya no están queriendo limitarse a hacer caer sólo “cabezas políticas”. Basta salir a la calle para ver todos sus rayados llamando a “matar un paco”, etc., etc.

Expresar nuestro respaldo al Intendente Guevara, un deber de justicia.

Delante de este cuadro, no podemos permanecer indiferentes, a la espera de que nos llamen a engrosas la fila de los ajusticiados.

Le propongo una primera y elemental reacción: manifieste su adhesión al ex Intendente Felipe Guevara Click acá

Hoy fue él; si no reaccionamos, mañana podrá ser cualquiera otra autoridad, tanto religiosa cuanto civil. Y más tarde a cualquier opositor, quizá a Ud. que nos lee o a mí que le escribo…

Por eso concluyo pidiendo que no deje pasar esta oportunidad para manifestar su indignación delante de la operación “las cabeza caen”.

Gracias por su participación.

Carlos del Campo García Huidobro

Director

PS: No deje de enviar ahora mismo el mensaje de apoyo al ex Intendente Guevara. Click acá

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