El aborto, ¿un tema ideológico-religioso?

0 568

Con muy poco criterio político, la Presidente Bachelet criticó desde la Argentina a los Senadores chilenos que se opusieron al aborto.

La mandataria expresó que “hay temas donde no es factible llegar a acuerdo porque sencillamente hay una mirada o desde la ideología o desde la religión”.

La afirmación merece un análisis pues ella se ha repetido majaderamente a lo largo de la tramitación del proyecto de aborto.

¿Es verdad que existen visualizaciones ideológicas y religiosas que nublan la objetividad del voto de los parlamentarios?

Evidentemente que sí, pero estos prejuicios ideológico-religiosos no están del lado de los pro vida, sino precisamente de los pro aborto.

La ideología pro aborto es de conocimiento público.  Ella consiste en afirmar que, de acuerdo a la doctrina de “los derechos sexuales y reproductivos”, la mujer posee total libertad sobre su cuerpo y su opción de tener o no tener hijos, pudiendo “interrumpir” el proceso de gestación como quien “interrumpe” una infección con antibióticos.

A su vez, la pseudo religión de los abortistas tiene como dogma principal la no existencia de un Dios sobrenatural y eterno, que nos premia  o nos castiga de acuerdo a nuestra conducta. Para los abortistas, sólo existe esta vida terrena, en la cual debemos obtener la máxima felicidad y placer, sin que importe si es lícito o no. Todos los sufrimientos, ya sea el de un niño enfermo, el de un embarazo “no deseado”, o el de cualquier riesgo para la salud de la madre, deben ser completamente eliminados.

Y en los pro vida, ¿no existe también una ideología y una religión?

Distingamos. En general todos los senadores que votaron en contra del proyecto lo hicieron claramente movidos por una visión de respeto por el derecho de nacer de toda criatura humana, que se basa en una concepción cristiana de la naturaleza espiritual del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, y en cuanto tal se puede afirmar que fueron movidos por la moral religiosa.

¿Entonces no hay diferencia entre unos y otros?

Sí, existe una profunda diferencia. Es que la visión de los pro vida se funda en la naturaleza humana, en los estudios de la bioética, en el proceso humano de generación, en el respaldo jurídico al derecho de nacer, en las consecuencias nocivas que genera el aborto en las madres que lo practican y en mil otras razones de orden racional y científico que respaldan sus convicciones y la moral católica.

Es lo que afirmaba SS Juan Pablo II en su Encíclica Fides et ratio, “La Fe y la razón son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad”.

Al contrario, la ideología y la religión de los abortistas es ciega. Para ella, la evidencia científica no importa, lo único que debe imponerse son sus supuestos hedonistas y sus dogmas ateos. Esto es precisamente lo que se llama un prejuicio que falsea el debate racional.

Oportuna declaración de los Sres. Obispos

A propósito del voto de parlamentarios católicos en favor del aborto,  varios Obispos, entre los cuales el Presidente de la Conferencia Episcopal, manifestaron: “Con dolor constatamos la evidente contradicción con una ética fundada en el ser humano en cuanto a imagen y semejanza de Dios, (…). Por esto, nos duelen más aún las argumentaciones y la votación en favor de estas iniciativas de parlamentarios que se declaran cristianos”.

La expresión de “dolor” tiene todo propósito, pues ella constata con pesar el alejamiento de las enseñanzas católicas de quienes deberían seguirlas.

Sin embargo, para no tener que lamentar nuevamente lo que hoy nos duele, corresponderá a los Sres. Obispos recordar que, de acuerdo con la Encíclica Evangelium vitae, de SS Juan Pablo II,  “en el caso de una ley intrínsecamente injusta, como una ley que permite el aborto o la eutanasia, nunca es lícito por tanto obedecerla, o ‘participar en una campaña de propaganda a favor de tal ley o votar por ella’” (n. 73).

Será más que necesario recordarlo en las vísperas de las próximas elecciones de noviembre.

 

©Credo, pasado, presente y futuro de Chile

Ayúdenos a llegar a miles de personas como usted.