Con licencia para matar, pero no para oponerse al asesinato.

23

La reciente votación en la Comisión de Salud del Senado del proyecto de aborto representa un paso más en la “cultura de la muerte”.

En efecto, por tres votos contra dos, los senadores establecieron que ninguna institución médica, (hospitales o clínicas) podrían establecer “objeción de conciencia” frente a la práctica del aborto, en el caso de que éste sea aprobado.

Tampoco podrán hacerlo las enfermeras, matronas, auxiliares y demás personal que trabaje en un hospital. El único que, hasta ahora, podrá hacerlo es el médico. Inclusive así, el Senador Guillier propuso que esta objeción no podría ser presentada en caso de que el embarazo, por causa de violación, estuviese en las doce semanas.

PROTESTE HACIENDO CLIC AQUÍ

Así las cosas, los adeptos de la “cultura de la muerte” buscan legitimar el derecho de matar y, al mismo tiempo, negar el derecho de oponerse al asesinato del aborto, tal cual como se haría en una dictadura.
Se diría que en esta actitud existe una contradicción. Pues, si los promotores de esta iniciativa son partidarios del derecho de elegir y de la libertad individual, por la misma razón que consideran legítimo que una mujer realice un aborto, deberían también permitir que hospitales, y todo el personal médico, pudieran hacer igual uso del derecho de objeción de conciencia.

Sin embargo, pensar así sería ingenuo. Los abortistas y promotores de la “cultura de la muerte”, no defienden la libertad de las personas, sino los “dogmas” que establece la ideología de los “derechos sexuales y reproductivos”. Para ellos, como para todo sistema totalitario, la libertad tiene una sola dirección: la que favorece a la revolución.

De acuerdo a ellos, la mujer puede abortar, porque decide sobre su cuerpo. Y quien se opone a ese derecho está violando la libertad de la mujer, ya sea médico, auxiliar u hospital.

Esa misma ideología afirma también que una persona homosexual puede exigir la aprobación del “matrimonio”, pero ninguno de ellos puede querer someterse a una terapia de rehabilitación. Permitirlo sería ir contra los derechos de los LBGT. Por ello los psicólogos y médicos que expusieron en la UC al respecto, debieron salir bajo protección por la contramanifestación organizada por los promotores de la “libertad” LGBT.

Las uniones homosexuales podrán decidir adoptar un niño, pues están en su derecho de ser felices, pero quienes aleguen que esto va contra uno de los derechos elementales del menor, que es tener un padre y una madre, estarán violando los derechos a la paternidad o maternidad de los homosexuales.

Al respecto de la “identidad de género”, los menores de edad tendrán todas las libertades y amparos del Estado para exigir el cambio de sexo, pero los padres no podrán oponerse, pues con ello estarían violando sus derechos “sexuales y reproductivos”.

Dentro de la misma “lógica” de la “cultura de la muerte”, los médicos podrán “asistir” a quienes quieran suicidarse, pero quienes estén contra la eutanasia no podrán oponerse, pues estarán prohibiendo el ejercicio del derecho a “una muerte digna”.

De este modo, la “cultura de la muerte” acaba de dar un paso más en su ánimo totalitario: impedir y limitar tanto cuanto sea posible el derecho de objeción de conciencia a la ejecución de un aborto.
Más aún, prohibiendo el ejercicio de este derecho a los hospitales y clínicas católicas, está, al mismo tiempo, impidiendo el ejercicio libre de la religión, pues, es sabido por todos, que ella se opone absolutamente a la práctica del asesinato de inocentes.

Así, lo que los senadores aprobaron fue la “licencia para matar” y la prohibición para oponerse, ya sea por razones de conciencia o directamente religiosas. O sea, una dictadura contra las conciencias, colocando un nuevo ladrillo en la construcción de la sociedad totalitaria, conforme a su ideología.
Dependerá de nosotros el que sigan construyendo esta dictadura, donde seremos castigados todos los que pensamos diferentes, con una cárcel que no hará sino crecer en tamaño y altura de sus murallas.

Si Ud. quiere evitar la construcción de esta cárcel, mande hoy mismo su protesta más enérgica a los senadores que dieron licencia para matar y limitaron el ejercicio del derecho de objeción de conciencia.

PROTESTE HACIENDO CLIC AQUÍ

Carlos del Campo García Huidobro

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.