¿”Chile Vamos”?

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El nuevo nombre del referente de los partidos que antes se llamaron Alianza por Chile cambió al de “Chile vamos”.

En materia de nombres siempre habrá razones pro y contra su acierto. Tomémoslo como está y analicemos lo que quiere decir.

Obviamente, lo primero que nos viene a la cabeza es una invitación a viajar, a cambiar de lugar. Ahora bien, cuando alguien nos invita a viajar, las razones que nos pueden determinar a decir Sí, son de dos órdenes. La primera es la simpatía o amistad del que invita y la segunda es la perspectiva del destino propuesto.

Con relación a la primera, es decir, a la simpatía de quien invita, debemos reconocer que ella está en la baja. La confianza en los políticos no pasa de un 3%, y eso vale para todas las posiciones partidistas. O sea, el que invita no suscita ganas de acompañarlo en su “viaje”.

No queda entonces sino apelar a la perspectiva del destino a donde nos lleva. El spot con que se presentó el nombre nos habla de un Chile “inclusivo”, “justo”, “más seguro”, “para todos los chilenos”, “para volver a crecer”. Estas perspectivas no son muy originales, ni pertenecen a ningún ideario específico. Lo mismo podría decir el spot de la Nueva Mayoría.

Esa vaguedad del destino del viaje quedó manifestada por la polémica sostenida entre los organizadores de este nuevo referente de incluir o no la defensa de la vida desde la concepción y a rechazar el aborto. El diputado Kast de Evópolis se apresuró a oponerse a que la defensa de la vida fuese incluida dentro de los destinos del “viaje” al que invitan. De acuerdo a él esto no sería “inclusivo” y de lo que se trata es de juntar en vez de dispersar.

Pensamos exactamente lo opuesto de lo expresado por el Diputado de Evópolis. De lo que se trata es de que los Partidos que representan las ideas de la centro derecha, vuelvan a reencantar a su electorado natural, el que -valga la redundancia- tiene ideas de “centro derecha”. Esto sería ser verdaderamente “inclusivos” de los chilenos que buscan una buena lideranza.

 

Si los responsables políticos del “Vamos Chile” apuntan a crecer sin  ser “inclusivos” de su propio electorado, están condenados a priori, pues no alcanzarán ni lo uno ni lo otro.

Las personas que van a concurrir a las urnas, lo harán únicamente movidos por el deseo de que sus anhelos realmente sean interpretados por su candidato. De lo contrario, no se darán el tiempo para hacer la cola de la votación, preferirán ir al Mall o se quedarán a descansar en sus casas, hecho que por lo demás viene siendo la costumbre general, tal es el desinterés que provocan los liderazgos políticos.

Ante una izquierda que cada vez define más su ideario socialista, no puede presentarse un frente que se esfuerza en disimular sus ideas anti socialistas. Al contrario, lo que corresponde es que el “Vamos Chile”, muestre dos cosas. Primero, cuáles son sus verdaderos ideales y luego por qué el socialismo es la peor receta.

Sólo así conseguirá convencer al elector para ir a la urna a depositar su voto en favor del “viaje” al que invitan. De lo contrario no moverá ni a su electorado ni menos a los indecisos.

Esperemos que lo entienda a tiempo, pues de lo contrario continuaremos teniendo “Nueva Mayoría”, por más escasos y tibios que sean sus defensores.

La DC y la “Nueva Mayoría”

persoans

Esta semana quedó patente que la DC está cada vez más disminuida dentro del espectro de la Nueva Mayoría y que, al mismo tiempo, el PC está tomando en ésta, espacios desproporcionados a pesar de  su escuálido electorado.

Para peor de los males, la propia DC está dividida entre los “incondicionales” del Gobierno y quienes pretenden poner “matices”.

Y, como cereza en el postre, el PS y PPD le están dando la espalda a un sub pacto electoral con la DC y manifiestan que prefieren realizarlo entre ellos, sin la DC.

¿Qué le queda entonces a la DC?

El “manotón del ahogado” fue la afirmación del Senador Pizarro que “sin la DC no existe la Nueva Mayoría”, lo que es muy verdadero. Pero, la recíproca es más verdadera aún: sin la Nueva Mayoría no existe la DC. Y como ésta prefiere cualquier cosa a aproximarse a la centro derecha -de la cual renegó para siempre- está condenada a quedar en un rincón del Gobierno, haciendo venias a los PC, PPD Y PS, que definirán un rumbo cada vez más socialista.

Es el triste epílogo de quienes abandonaron sus ideales “cristianos” para venderse en el mercado de los votos de la extrema izquierda.

Credo Chile.

 

 

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