Bombas Molotov y Aula Democrática

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La discusión parlamentaria con relación al proyecto Aula Segura que busca establecer normas claras que impidan la violencia al interior de los colegios nos permite ver un aspecto muy importante de la vida nacional.

Resumamos los hechos. Es de conocimiento público la repetición, con preocupante crecimiento, de actos delictivos de extrema gravedad en varios colegios fiscales de Santiago. La semana pasada, por ejemplo, en el Instituto Barros Arana se produjeron dos atentados con bombas molotov.

Ante tal situación el Gobierno propuso un Proyecto de ley que faculta a los Directores a tomar medidas rápidas y sanciones ejemplificadoras que pongan fin a su repetición. La oposición, capitaneada por la ex Ministra de Educación y actual Senadora DC, Yasna Provoste, cuestionó el fondo y el nombre del Proyecto y lograron desvirtuarlo sustancialmente en la Comisión de Educación.

En efecto, el nuevo proyecto aprobado por la oposición coarta las medidas disciplinarias que el Director podría tomar frente a esos delitos y diluye la responsabilidad de los atentados. Cambia también el nombre original de Aula Segura en Aula Democrática, en circunstancias de que la impunidad de quienes lanzan bombas molotov y que actúan encapuchados son la contradicción viva y aberrante de la Democracia, en la cual es esencial el respeto a las leyes.

¿Cuál es el pensamiento que está por detrás de todas estas alteraciones?

La respuesta a esta pregunta es de suma importancia pues ella nos dará una radiografía del pensamiento de la oposición y de cuáles serán sus posiciones en el Congreso con relación a todos los otros Proyectos que el Gobierno quiera presentar.

Pasemos a dar los “7 errores capitales” que se esconden detrás de las reformas introducidas.

1.- No existe el bien común de los integrantes de una sociedad. Existe solamente un bien subjetivo individual (independiente del bien común) y la obligación del Estado de atender a sus exigencias, independiente de su naturaleza y de los medios que utilice.  El Estado no considera a la sociedad real, con sus cuerpos intermedios, (familia, colegio, municipio, etc.) sino al individuo aislado.

2.- Para ellos, la democracia consiste siempre en una absoluta igualdad entre los miembros de cualquier agrupación (familia, colegio, municipio). No existen autoridades establecidas, (padres, Directores de colegio, etc.).

3.- Para conocer cuál es la voluntad de esa mayoría no es necesario recurrir a una votación sino atender a los deseos manifestados por los más activistas de esas ideologías al interior de la comunidad en cuestión. Ejemplo: La elaboración del fracasado Proyecto de Constitución Bachelet.

4.- Por lo anterior no se debería reprimir ningún tipo de acciones violentas sin antes corregir la “violencia institucionalizada”. La principal de las cuales será siempre la desigualdad entre sus miembros.

5.- En concreto, dentro de los establecimientos educacionales, los alumnos no están en igualdad de condiciones ni con sus propios padres de familia, que los mandan al colegio muchas veces sin que ellos lo quieran; ni con los profesores, que los fuerzan a asistir a clases en las que se aburren.

6.- En consecuencia, mientras no se acabe con estas desigualdades, “emparejando la cancha” entre padres, profesores, alumnos, empleados del colegio, administradores, etc., etc., no habrá solución para una violencia. O sea la revolución permanente de Marx.

7.- Se debería cambiar desde sus raíces  la actual situación (retroexcavadora) dentro de los colegios.   Mientras no se consiga, la oposición pondrá todo tipo de cortapisas a cualquier iniciativa legal gubernamental que intente ordenar la situación manteniendo el status quo.

En resumen: la tiranía de una minoría resuelta a quebrar el estado de derecho para imponer el igualitarismo extremo.

***

En sentido opuesto, veamos cuál es el pensamiento católico sobre una auténtica democracia de acuerdo a la doctrina católica, enseñada por  el Papa Pio XII:

El Estado democrático, monárquico o republicano, coma cualquier otra forma de gobierno, debe estar investido con el poder de mandar con autoridad verdadera y efectiva. El orden mismo absoluto de los seres y de los fines, que presenta al hombre como persona autónoma, es decir, como sujeto de deberes y de derechos inviolables, raíz y término de su vida social, abraza igualmente al Estado como sociedad necesaria, revestida de la autoridad, sin la cual no podría ni existir ni vivir. Porque si los hombres, valiéndose de su libertad personal, negasen toda dependencia de una autoridad superior provista del derecho de coacción, por el mismo hecho socavarían el fundamento de su propia dignidad y libertad, o lo que es lo mismo, aquel orden absoluto de los seres y de los fines”.

¿Puede haber algo más claro y más contrario que lo sostenido por la DC Provoste?

 

Credo, pasado, presente y futuro de Chile.

 

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