¿Afuera los Carabineros?

0 229

Todas las revoluciones comienzan debilitando la capacidad de defensa del Estado de Derecho.

 

La primera exigencia que los revolucionarios de 1789 le hicieron al rey de Francia fue que retirara las tropas que rodeaban Paris. Luis XVI cedió y terminó  guillotinado, junto a miles de franceses.

 

Esta semana pasada, la misma exigencia la repitió el ex Ministro Marcos Barraza, del PC, a través de “El Siglo”: (se deben) producir transformaciones de fondo en el plano de la seguridad pública en La Araucanía, retirar el Comando Jungla, que las fuerzas militares de Carabineros que tienen ocupada la región, se retiren.”

 

En sentido enteramente opuesto se manifestó el presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga de Chile (CNTC), Sergio Pérez: “Carabineros no sólo debe permanecer en la región, sino que también aumentar y profesionalizar su dotación”.

 

En este contexto, la visita del Presidente Piñera constituyó un importante gesto de que el Ejecutivo no elude su presencia en la zona, como fue la actitud permanente del Gobierno Bachelet.

 

El mensaje presidencial en la zona distó mucho de las celebraciones que pocas semanas atrás encabezó el Ministro Moreno, por los encuentros y diálogos alcanzados con empresarios y mapuches.

 

Esta vez las cosas fueron en serio. Piñera garantizó que los Carabineros se mantendrán en la zona, cumpliendo su labor constitucional, al igual que en todo el País. “Quiero ratificar nuestro compromiso con Carabineros de Chile y quiero decirles a los 60.000 carabineros de este país que mientras actúen dentro del estado de  derecho, siempre vamos a reconocer y agradecer su labor abnegada, pero quiero compartir que aquí no podemos caer en ningún extremo”.

Con lo cual parece haber querido indicar que la Araucanía no constituye “un país aparte”, o una especie de nación en ciernes, fuera del territorio nacional chileno.

 

Tal mensaje es importante, pues a lo que apuntan los actos de violencia subversiva en la zona es precisamente a dar la impresión de que la Araucanía, es un territorio propio del pueblo mapuche “ocupado militarmente” por el Estado chileno.

 

En las referidas declaraciones del comunista Barraza, el ex ministro lo dice sin rodeos: “las demandas del pueblo mapuche son las mismas que existían durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende y que fueron respaldadas por Allende, las mismas demandas que en su momento levantó Admapu, las mismas que hoy el pueblo mapuche clama con sentido de urgencia. Me refiero al reconocimiento constitucional de carácter político, a lo escaños reservados en el Congreso, en los gobiernos regionales y en los municipios, me refiero a los derechos territoriales y una política más extensiva de restitución de tierras, y también a la necesidad de establecer una política pública que se fundamente realmente en el enfoque de interculturalidad”.

 

¿Qué es todo esto sino el reconocimiento de una nación aparte o de un Estado “plurinacional” al estilo boliviano?

 

Lamentamos que en su mensaje el Presidente Piñera haya omitido de manifestar su posición al respecto de esta verdadera revolución independentista en ciernes. Pues ella, en última instancia, es la culpable de la situación en la cual el comunero Catrillanca encontró la muerte y en la que muchos otros -inocentes o culpables- podrán ser futuras “víctimas”.

 

Peor aún, en varias oportunidades el mismo Piñera se ha manifestado favorable a varias de las exigencias “respaldadas por Allende”, como, entre ellas, el reconocimiento constitucional de los pueblos dichos originarios.

 

En definitiva, si bien no podemos sino felicitar la actitud presidencial de estar presente en el momento necesario y de indicar que Carabineros continuará en la zona, no podemos dejar de sentir pesar por el hecho de que éste desconozca, al menos públicamente, la presencia de una guerrilla permanente en pos de un objetivo inconstitucional: la división del País en una serie de mini estados conformado por distintas etnias, instrumentalizadas por el Partido Comunista y por las FARCs colombianas.

 

El rechazo a esta guerrilla subversiva que tiene anulado el Estado de Derecho en la zona fue lo que le dio al candidato Piñera el 62,40% de los votos en la Región de la Araucanía, el más alto de todo el País.

 

El presidente no sólo tiene un compromiso con Carabineros, lo tiene también con todos aquellos que confiaron en él para poner fin a esta situación. Y para eso, la primera medida que el Presidente debe tomar es llamar las cosas por su nombre. Estamos frente a una guerrilla de inspiración comunista  que aprovechándose del nombre “mapuche” y asesorada por la guerrilla colombiana quiere acabar con el Estado chileno.

 

 

Credo; pasado, presente y futuro de Chile

 

 

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.