Trump: “Cada niño es un don precioso y sagrado de Dios”

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Por INFOVATICANA | 25 enero, 2020

“Cuando vemos la imagen de un bebé en el útero, percibimos la majestad de la creación de Dios

Ayer se produjo un hecho histórico en la lucha provida en EEUU. Por primera vez, el presidente del país acudía a la Marcha por la Vida de Washington para defender el derecho de los no nacidos.

Les ofrecemos a continuación el discurso de Donald Trump en la citada marcha, traducido por Pablo Cervera Barranco y publicado en Religión en Libertad:

Muchas gracias y gracias a ti, Jeanne. Es para mí un gran honor ser el primer presidente en la historia que asiste  a la Marcha por la Vida. [Aplausos] Estamos aquí por una razón muy simple: para defender el derecho de todos los niños, nacidos y por nacer, para cumplir el potencial que Dios le ha dado. [Aplausos] 

Durante 47 años, estadounidenses de todos los orígenes han viajado desde todo el país para estar a favor de la vida.  Y hoy, como presidente de los Estados Unidos, estoy verdaderamente orgulloso de encontrarme con vosotros. [Aplausos]

Quiero dar la bienvenida a decenas de miles —es una tremenda participación— decenas de miles de estudiantes de secundaria y universitarios que recorrieron largos viajes en autobús para estar aquí en la capital de nuestra nación. Y para haceros que os sintáis aún mejor, hay decenas de miles de personas de fuera que hemos cruzado al entrar. Si alguien quisiera renunciar a su puesto, podemos trabajar por ello.

Tenemos un gran grupo de gente fuera. Miles y miles de personas querían entrar. Esto es un gran éxito. [Aplausos]

Los jóvenes son el corazón de la Marcha por la Vida. Y es vuestra generación la que está haciendo a América la nación pro-familia y pro-vida. [Aplausos]

El movimiento por la vida está dirigido por mujeres fuertes, líderes de fe increíble y valientes estudiantes que traen el legado de los pioneros ante nosotros, que lucharon para elevar la conciencia de nuestra nación y defender los derechos de nuestros ciudadanos. Abrazáis a las madres con cuidado y compasión. Estáis capacitados por la oración y motivados por vuestro amor desinteresado. Sois agradecidos y nosotros estamos muy agradecidos —esta es una gente increíble— de que se hayan unido el secretario Alex Aar y Kellyanne Conway [aplausos]

Y gracias también a los senadores Mike Lee y James Lankford que están aquí. Gracias, compañeros. Y los representantes Steve Scalise, Chris Smith, Ralph Abraham, Warren Davidson, Bob Latta, John Joyce, Lloyd Smucker, Brian Fitzpatrick, y Brad Wenstrup. Gracias a todos. Tengo que decir  —y miro a ello, y lo veo exactamente— tenemos muchos más políticos en la audiencia. Pero si no os importa, no los presentaré a todos.

Todos nosotros aquí comprendemos una verdad eterna: Cada niño es un don precioso y sagrado de Dios. [Aplausos] Juntos, debemos proteger, cuidar y defender la dignidad y la santidad de toda vida humana. [Aplausos]

Cuando vemos la imagen de un bebé en el útero, percibimos la majestad de la creación de Dios. [Aplausos] Cuando tenemos en los brazos a un recién nacido, sabemos el amor infinito que cada niño trae a una familia. Cuando vemos a un niño crecer, vemos el esplendor que emana de cada alma humana. Uno de los cambios de la vida del mundo —de mi familia, y puedo decirles, que envío  un gran  gran amor— y desde el primer día en el cargo, he asumido la acción histórica de apoyar a las familias de los Estados Unidos y proteger a los no nacidos. [Aplausos]

Y durante mi primera semana en el cargo, he restablecido y ampliado la estrategia de la Ciudad de México [así se conoce la decisión de la Casa Blanca, inaugurada por Ronald Reagan en 1984 y generalmente revocada por los demócratas, de no dar fondos públicos a organismos que financian abortos fuera del país] y emitimos una regla pro-vida para regir la utilización del Título X, financiación de los contribuyentes. Notifiqué al Congreso que iba a vetar cualquier legislación que debilitara la estrategia pro-vida o que fomentara la destrucción de la vida humana. [Aplausos]

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En las Naciones Unidas, he dejado claro que los burócratas globales no tienen derecho a atacar la soberanía de naciones que protegen la vida inocente. [Aplausos] Los niños no nacidos nunca han tenido un defensor más fuerte en la Casa Blanca. [Aplausos]

Como nos dice la Biblia, cada persona está maravillosamente hecha. [Aplausos]

Hemos tomado medidas decisivas para proteger la libertad religiosa —tan importante— la libertad religiosa ha sido atacada en todo el mundo y, francamente, muy fuertemente atacada en nuestra nación. Lo veis mejor que nadie. Pero lo estamos parando. Y estamos cuidando a médicos, enfermeras, maestros, y grupos como las Hermanitas de los Pobres. [Aplausos]

Estamos preservando la adopción basada en la fe para defender nuestros documentos fundacionales, hemos nombrado 187 jueces federales, quienes aplican la consulta escrita, incluyendo dos magistrados fantásticos del Tribunal Supremo: Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh. [Aplausos]

Estamos protegiendo los derechos de  los estudiantes pro-vida a la libertad de expresión en los campus universitarios. Y si las universidades quieren fondos federales, entonces deben apoyar que habléis de vuestro derecho de la Primera Enmienda. Y si no lo hacen, pagarán una sanción económica muy grande, que no estarán dispuestos a pagar. [Aplausos]

Lamentablemente, la extrema izquierda está trabajando para borrar nuestros derechos dados por Dios, para cerrar las organizaciones benéficas basadas en la fe, prohibir líderes religiosos en la plaza pública, y silenciar a los estadounidenses que creen en la santidad de la vida. Me persiguen porque estoy luchando por vosotros, y estamos luchando por aquellos que no tienen voz. Y vamos a ganar porque sabemos cómo ganar. [Aplausos] Todos sabemos cómo ganar. Todos sabemos cómo ganar. Habéis ganado durante un largo tiempo. Habéis ganado durante un largo tiempo.

Juntos, somos la voz de los sin voz. Cuando se trata de aborto —y lo sabéis, ya hemos visto lo que ha ocurrido—. Los demócratas han abrazado las posiciones más radicales y extremas adoptadas y han visto en este país durante años y décadas, e incluso podéis decir, durante siglos.

Casi todos los top demócratas en el Congreso ahora apoyan el aborto financiado por los contribuyentes durante todo el proceso hasta el momento del nacimiento. El año pasado, los legisladores en Nueva York aclamaron con gusto  tras la aprobación de una legislación que permitiría que un bebé fuera secuestrado desde el vientre de la madre hasta el parto.

Luego, tuvimos el caso del gobernador demócrata en el estado de Virginia, la Commonwealth de Virginia. Y nos encanta la Commonwealth de Virginia, pero, ¿qué está sucediendo en Virginia? ¿Qué está sucediendo? El gobernador declaró que ejecutaría a un bebé después del nacimiento. Lo recordáis.

Los demócratas del Senado incluso bloquearon la legislación que daría cuidado médico a los bebés que sobrevivieran a un intento de aborto. Por eso he pedido al Congreso —dos de nuestros grandes senadores están aquí, muchos de nuestros congresistas están aquí— les he exhortado a defender la dignidad de la vida y a aprobar una legislación que prohíba el aborto tardío de niños que pueden sentir dolor en el vientre de su madre. [Aplausos]

Este año, la Marcha por la Vida celebra el 100º aniversario de la enmienda 19, que consagra para siempre los derechos de las mujeres a votar en los Estados Unidos y dado por la constitución de los Estados Unidos. Un evento de esta magnitud. Hoy en día, millones de mujeres extraordinarias en todo Estados Unidos están usando el poder de sus votos para luchar por el derecho y todos los derechos que figuran en la Declaración de la Independencia, es el derecho a la vida. [Aplausos]

A todas las mujeres que se encuentran hoy aquí, vuestra devoción y vuestro liderazgo eleva a nuestra nación entera y os damos las gracias por ello. Las decenas de miles de estadounidenses reunidos hoy en día no solo están a favor de la vida —es realmente aquí donde la defienden juntos tan orgullosamente. Y quiero agradeceros a todos por ello. Defiende la vida cada día y todos los días. Proporcionáis servicios de vivienda, educación, empleo y atención médica a las mujeres a las que se atendéis. Encontráis familias cariñosas para los niños que necesitan un hogar para siempre. Albergáis fiestas para niños que nacerán para mamás en gestación. Lo hacéis, justamente lo hacéis como vuestra misión de vida para ayudar a extender la gracia de Dios.

Y para todas las mamás aquí hoy, os celebramos y declaramos que las madres son héroes. [Aplausos] Vuestra fuerza, devoción y guía es lo que da fuerza a nuestra nación. Debido a vosotras, nuestro país ha sido bendecido con almas increíbles que han cambiado el curso de la historia humana.

No podemos saber lo que lograrán nuestros ciudadanos no nacidos todavía. Los sueños que imaginarán. Las obras maestras que crearán. Los descubrimientos que harán. Pero sabemos esto: toda vida trae amor a este mundo. Cada niño trae alegría a una familia. Merece la pena proteger a cada persona.

Y, sobre todo, sabemos que cada alma humana es divina y toda vida humana, nacidos y por nacer, está hecha a imagen santa de Dios todopoderoso. [Aplausos]

Juntos, defenderemos esta verdad a lo largo de todo nuestro magnífico país. Dejaremos que nuestro pueblo sueñe.  Y con esperanza determinada, esperamos todas las bendiciones que vengan de la belleza, el talento, el designio, la nobleza y la gracia de todos los niños estadounidenses.

Quiero daros las gracias. Este es un momento muy especial. Es muy grande que yo os represente. Os quiero a todos. [Aplausos] y lo digo con verdadera pasión, gracias, Dios os bendiga y que Dios bendiga a los Estados Unidos. Gracias a todos. Gracias. 

Traducción de Pablo Cervera Barranco. Publicado en Religión en Libertad.

por INFOVATICANA.

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