Más allá de Uribe

0 88

Antes de caer asesinado por sicarios de Hezbola, con la complicidad de Cristina K, adoratriz del Socialismo del siglo 21, el fiscal Alberto Nisman declaró: “El Presidente Uribe es el muro de contención que separa a Colombia del Comunismo”.

En la actual lucha geoestratégica global, Colombia es una de las joyas de la corona para la izquierda mundial, empeñada en tomar el poder de países claves para someterlos a un régimen de fuerza y, alegan, poder repartir los recursos mejor entre los pobres, excepto entre ellos mismos, la nomenklatura, por supuesto.

Y cómo no va a ser geopolíticamente decisivo Colombia, primer productor mundial de cocaína, materia prima de la máxima expresión del Crimen Organizado Transnacional contemporáneo, además vecino de Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo.

Defenestrado electoralmente por incapaz, ladrón y estaliniano, el comunismo continental ha venido perdiendo terreno. Las dictaduras en Venezuela, Nicaragua y Cuba, hechas de hegemonías políticas alienantes aplaudidas por el Foro de Sao Paulo, ven acercarse el peligro de caer y ser juzgadas y encerradas por crímenes de lesa humanidad y corrupción.

Ante el fracaso de su estrategia electoral en Colombia, la supervivencia del ejercicio del marxismo leninismo urge acelerar: a) el debilitamiento de las Fuerzas Militares, las que desbarataron su intención sesentera de tomarse el poder por las armas y b) la distracción, dispersión o destrucción de cualquier mayoría parlamentaria o alianza política opuesta.

Esta maniobra incluye tareas de vieja data como infiltrar y corromper las Cortes y otras instituciones según el modelo gramsciano, sembrar odio revanchista y sacrificar a los más significativos líderes-símbolo, AUV en nuestro caso, para caotizar el Estado y presentarse, caribuenos y hablasuaves, como conciliadores de coyuntura y salvadores providenciales.

En este escenario hay que rodear y proteger a Uribe y defender el gobierno que empieza con la herencia nefasta del narcotráfico, pero con esperanzas de un país mejor.

Farc, eln, Cepeda, el secretario del partido comunista español, algunos magistrados, varios comunicadores, toda la bigornia santista y una larga lista de tontos útiles, nos quieren poner las cadenas de la esclavitud tipo Cuba, del miedo estilo Nicaragua y de la opresión famélica modo Venezuela. Pero Colombia seguirá siendo libre, democrática y cristiana, a pesar de las maquinaciones narco-comunistas

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.