Maduro incrementa el dominio del sector militar en el Gobierno de Venezuela

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El sucesor de Hugo Chávez crea por decreto en menos de un mes un banco y una empresa constructora bajo control del sector castrense. Además, planea la salida de un canal de televisión Ewald Scharfenberg          

Caracas 28 de Diciembre de 2013

 La ministra Carmen Meléndez.

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MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA

(…) Pero, ¿qué hay con su sucesor, el civil Nicolás Maduro? Contra la corriente de lo que pudiera presumirse, el ex dirigente sindical sigue profundizando el dominio del sector castrense en el Gobierno a la par que extiende su zona de influencia a la actividad mercantil.

En una rápida sucesión de decretos, en menos de un mes se han dado a conocer a través de la Gaceta Oficial las constituciones de un banco y de una empresa constructora de las Fuerzas Armadas. El primero, Bancofanb, con un capital equivalente a 27 millones de dólares –según el cambio oficial vigente- llevará a cabo todo tipo de operaciones de intermediación en el mercado financiero. La segunda, Construfanb, tiene como propósito la “elaboración de proyectos de construcción, arquitectura e ingeniería, desarrollos inmobiliarios públicos y privados, destinados a los miembros de la FANB y a la población civil venezolana”, según reza la resolución de la Presidencia de la República.

El logro más excéntrico de esta expansión de los negocios marciales en Venezuela será la próxima salida al aire de un canal de televisión militar, TVFanb, presumiblemente en la señal digital que el Gobierno chavista apresura. “La televisora pronto se va a lanzar”,

se felicitaba la semana pasada en un acto público la ministra de Defensa, almiranta  Carmen Meléndez. “Se está haciendo el proceso para que en todas las empresas de cable esté TVFanb”.

(…) Sin embargo, las primeras manifestaciones del plan se concretan con empresas mercantiles y financieras. Menos que un mero planteamiento estratégico, o de una emulación de modelos chinos o cubanos –donde los militares dominan parte de la actividad económica- parece difícil desligar el auge renovado de la égida militar del ascenso en el Gobierno de la figura de Meléndez, ministra de la Defensa.

(…) Maduro, que heredó la afiliación de Meléndez al Gobierno, atendió a su fama de buena administradora y le confió un primer cargo ministerial, el de “Seguimiento de la Gestión”, concebido ad hoc para ella. Desde entonces, la almiranta no ha hecho más que acrecentar su protagonismo en actos de gobierno. En el último homenaje ante la tumba de Simón Bolívar, en la fecha aniversario de la muerte del Libertador suramericano, correspondió a la ministra dar el discurso de orden, ante los presidentes visitantes de Ecuador y Bolivia, además de Maduro. No parece aventurado otorgarle algún crédito -como lo hacen algunas fuentes conocedoras del tema- por sembrar en el presidente venezolano la convicción de que las Fuerzas Armadas podrán hacer algo para dinamizar la economía venezolana, en estado actual de postración.

Los antecedentes de los militares como emprendedores son bastante pobres en Venezuela, aún si por mucho tiempo pasaron –junto a la industria petrolera estatal- por custodios de la eficacia y la capacidad técnica. En asuntos estrictamente relacionados con el apertrechamiento de las filas castrenses, muestran escasos éxitos. Por años han estado al frente de los astilleros y dique seco del Estado, en cuyas instalaciones no pudieron completar la última nave patrullera adquirida a la española Navantia, tal como estipulaba el contrato.

El desempeño de Cavim (C.A. Venezolana de Industrias Militares) tampoco es brillante: la compañía encargada de fabricar las municiones para el ejército sufrió un grave accidente en enero de 2011, cuando una explosión en su sede dejó saldo de un muerto y tres heridos, y devastó un barrio cercano de la ciudad de Maracay, estado de Aragua. La empresa tampoco ha sido capaz de poner en funcionamiento la fábrica de fusiles Kalashníkov anunciada por Chávez en 2010 y acordada con contratistas rusos.

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/12/28/actualidad/1388188135_585408.html

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