Libreta de racionamiento cubana, la única que subsiste en el mundo, cumple 50 años

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Símbolo de pobreza para unos y de seguridad para otros, la libreta de racionamiento cubana impuesta por Fidel Castro para enfrentar la escasez de alimentos y la especulación en los precios, cumple hoy 50 años. Es el único instrumento de este tipo todavía en uso en el mundo.

Fue instaurada por Fidel Castro: Debido a las reformas económicas impulsadas por Raúl Castro, el sistema tendría sus días contados.

El documento, que oficialmente se llama “Libreta de Abastecimiento”, habilita a los cubanos para concurrir hasta las denominadas “bodegas” y recibir una cuota de alimentos mensual por un precio total de 50 pesos (dos dólares).

Pero la canasta subsidiada es insuficiente para cubrir las necesidades de todo el mes, por lo que las familias deben completarla comprando en el mercado negro o en tiendas en divisas, donde un kilo de pan vale 1,6 dólares, un litro de leche dos dólares, un kilo de arroz dos dólares y un kilo de carne de vacuno 10 dólares. Precios prácticamente inalcanzables cuando el salario medio del país es de 19 dólares.

El sistema fue introducido cuando empezaron a escasear los alimentos, lo que el gobierno revolucionario atribuyó al embargo que Estados Unidos impuso a Cuba en febrero de 1962. El economista cubano Eugenio Yáñez recuerda que “Fidel Castro habló de racionamiento en marzo de 1963, e inmediatamente se comenzó a aplicar. Tal vez la “libreta” como tal fue lo que se estableció en julio del 63, pero desde marzo ya había comenzado el racionamiento”, señala a “El Mercurio”. La libreta ha sido un sostén para los más pobres, pero nadie está dispuesto a renunciar a su cuota, ni siquiera los de mayores ingresos, debido a lo conveniente de los precios, dice AFP.

La actual cuota mensual por persona es de cinco huevos, 460 gramos de frijoles, 1,5 kilos de azúcar, un cuarto de litro de aceite, medio kilo de pollo, 2,8 kilos de arroz, 115 gramos de café y un paquete de tallarines. Los niños de hasta siete años reciben tres kilos de leche en polvo al mes y los de entre 8 y 13 años, tres bolsas de yogur de soja por semana. Los enfermos reciben dietas médicas y las mujeres toallas sanitarias. Desde sus comienzos, “la libreta no se aplicó solamente a la comida, sino que también a los llamados ‘productos industriales’ que iban desde zapatos y sostenes de mujer hasta desodorante y betún para zapatos, jabones y pasta de dientes, perfumes y artículos de ferretería. En fin, todo”, indica Yáñez.

(…) Y es que la importación de alimentos, por unos 1.900 millones de dólares anuales, constituye una pesada carga para las finanzas cubanas.

Ante el temor de muchos cubanos, Raúl Castro se vio obligado a declarar en 2011 que “a nadie en su sano juicio en la dirección de este país se le puede ocurrir decretar de golpe la eliminación de ese sistema, sin previamente crear las condiciones para ello”.

Otros casos

Corea del Norte

Desde 1957 y hasta 2004 el régimen distribuyó gratuitamente raciones de arroz, la fuente calórica más importante para los norcoreanos. Aunque algunos productos siguen racionados, la mayoría tiene que conseguir comida pagando por ella o recurriendo al trueque.

China

Durante la era de Mao Zedong (1949-1976) se controló los alimentos a través de cupones de racionamiento. El sistema acabó en los años 80, pero los últimos cupones fueron emitidos en 1993.

Unión Sovética

Entre 1922 y 1991 los alimentos provenían de granjas colectivas cuya producción era distribuida controladamente entre la población. También se emplearon las cartillas de racionamiento.

http://diario.elmercurio.com/2013/07/12/internacional/_portada/noticias/DF465DD3-20FC-48BE-89D8-A226800AB590.htm?id={DF465DD3-20FC-48BE-89D8-A226800AB590}

 

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