La guerra siria se precipita a la barbarie

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Es ya una de las imágenes más cruentas de un conflicto que dura más de dos años y ha dejado a Siria en estado agónico. Un miliciano rebelde, en una fosa, se abalanza sobre el cuerpo de un soldado del Ejército gubernamental y, con un machete, le abre el pecho y extrae de él, sin perder el aplomo, el corazón y el hígado. De fondo, se oye: “Que dios te bendiga, Abu Sakar, parece que estés dibujando sobre él un corazón de amor”. El miliciano se dirige a la cámara y dice: “Le juro a dios, soldados de Bachar perros, comeremos vuestros corazones e hígados. Alá es grande. Mis héroes de Bab Amro, masacrad a los alauíes y sacadles los corazones para coméroslos”.

El vídeo fue grabado en la localidad de Qusair, cerca de la frontera con Líbano, el 26 de marzo. Fue difundido en Internet el 12 de mayo, y la organización Human Rights Watch (HRW) ha certificado su autenticidad y la identidad de Sakar, un nombre de guerra al que responde Khalid al Hamad, comandante de una milicia suní que en los pasados meses se ha enfrentado a operativos del grupo libanés chií Hezbolá, que han cruzado la frontera para luchar por El Asad.

(…) Los grupos opositores moderados, que son mayoría, se apresuraron ayer a condenar las imágenes que muestra el vídeo, en el que Sakar llama a los rebeldes a aniquilar a la minoría alauí, que detenta el poder del país. La Coalición Siria, que representa a la oposición política, dijo ayer en un comunicado que “un acto semejante contradice la moral del pueblo sirio, y los valores y principios del Ejército Libre Sirio (ELS). El ELS ha luchado y sigue luchando por la dignidad de todos los sirios que anhelan la libertad”.

El protagonista del vídeo es uno de los fundadores de las brigadas de Farouk, uno de los principales batallones que conforman el propio ELS, aunque el pasado otoño creó su propio grupo, que opera de forma independiente. Del mismo modo actúan otras milicias, de ideología islamista, como el Frente Al Nusra, cuyo fin no es solo derrocar a El Asad, sino instaurar un régimen islámico en Siria.

“La oposición se halla muy dividida, y eso ha facilitado que El Asad se perpetúe en el poder”, opina Moshe Maoz, profesor emérito sobre Oriente Próximo en la universidad hebrea de Jerusalén. “Sus líderes están divididos, y esas fisuras son incluso más grandes en el frente. Las propias milicias pugnan no solo contra El Asad, sino entre ellas mismas por los recursos a su alcance, por la influencia en el conflicto y por el resultado final de este. Eso no quiere decir, como ha defendido el régimen, que todos los opositores sean terroristas”, añade. (…)

http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/14/actualidad/1368516324_263739.html

 

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