Cardenal Eijk: ‘La ideología de género amenaza la unidad familiar tradicional y la fe cristiana’

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Este jueves ha comenzado en Roma el “Rome Life Forum” en la Universidad Pontificia de Santo Tomas de Aquino. El cardenal Willem Eijk ha inaugurado el evento advirtiendo sobre la amenaza que la “teoría del género” representa para la unidad familiar tradicional y para la fe cristiana.

El arzobispo de Utrecht, quien en su día culpó a Amoris Laetitia de “fracturar” la Iglesia, ha defendido que la visión del hombre propuesta por la ideología de género -que defiende que cada uno puede elegir su propio género-, se opone “radicalmente a la visión de la persona humana que sostiene el cristianismo”. Asimismo, ha defendido que “la raíz de la teoría de género se encuentra en el movimiento feminista de los años 60 y 70” y que “el ser humano no es solo ‘mente’, sino la unidad de una dimensión material y espiritual de alma y cuerpo”.

En la sociedad occidental se insta al individuo a no aceptar un papel impuesto por la sociedad’

¿En qué consiste la teoría del género? El término ‘sexo’ se refiere a las dos categorías, ‘masculino’ y ‘femenino’, ya que los seres humanos y la mayoría de los seres vivos se clasifican en función de las diferencias anatómicas y fisiológicas de sus órganos reproductores y de sus características sexuales secundarias. En la década de 1950 se introdujo el término ‘género’. Esto se relaciona más con los roles sociales del hombre y de la mujer.  La noción fundamental de la teoría del género es que este rol social no tiene ninguna conexión, o simplemente una conexión remota, con el sexo biológico”, ha explicado el cardenal.

A continuación, el cardenal ha lamentado que “en la sociedad occidental, con su hiper-individualismo y su ética autónoma asociada, se insta al individuo a no aceptar un papel impuesto por la sociedad, sino a tomar una decisión autónoma con respecto al género. Además, el hecho de que, a este respecto, el individuo se guíe por la opinión pública, los medios de comunicación social y de masas y el mundo de la publicidad, escapa a esa persona. En términos prácticos, el individuo sólo tiene la impresión de tener autonomía”.

Para el cardenal Eijk,”el rol elegido por el individuo se llama ‘identidad de género’. El individuo puede elegir esta identidad de género sin presión social e independientemente de su sexo biológico. Por lo tanto, el individuo podría, dependiendo de su orientación sexual, elegir ser un hombre heterosexual, una mujer heterosexual, un homosexual, una lesbiana, un transexual, un transexual o un neutro, etc”.

Organizaciones pretenden introducir el respeto por el individuo para poder elegir su identidad de género’

Además, el arzobispo de Utrecht ha advertido que “hay muchas organizaciones que, en todas partes e incluso fuera del mundo occidental, pretenden introducir el respeto por el individuo para poder elegir su identidad de género; esto se conoce como equidad de género. En 2012, la Organización Mundial de la Salud publicó un programa para promover y facilitar, a nivel institucional, una política que exige el respeto del género, la equidad y los derechos humanos”.

De hecho, las organizaciones internacionales imponen a las autoridades nacionales y a otras organizaciones la obligación de garantizar a los individuos la libertad de elección de género mediante la concesión de subvenciones financieras o la amenaza de denegarlas. También imponen la obligación de facilitar esta elección en el caso de la persona transgénero, ofreciendo tratamiento médico o quirúrgico cuando sea necesario para adaptar las características sexuales biológicas al género elegido”.

La ideología de género tiene sus raíces en la radicalización del feminismo en los años sesenta y setenta’

A continuación, el purpurado ha explicado que “la ideología de género tiene sus raíces en la radicalización del feminismo en los años sesenta y setenta, y de hecho comenzó en los escritos de Simone de Beauvoir (…) Bajo la influencia de estas ideas y otros factores, el feminismo radicalizado está convencido de que el papel de la mujer casada como instrumento de procreación y educación de la prole es simplemente un papel social, hasta ahora impuesto por la sociedad. También está convencida de que puede, e incluso debe, liberarse de ello mediante la anticoncepción y la reproducción artificial”.

En 1970, la feminista radical Firestone dice que, una vez liberadas de la ‘tiranía de su biología reproductiva’, las mujeres podrían elegir su papel, independientemente de su sexo biológico. Esta liberación requiere también un ataque a la unidad social organizada que rodea la reproducción y el sometimiento de la mujer a su destino biológico, es decir, a la familia. Firestone extendió esta exigencia a la destrucción de todas las instituciones que segregan a los sexos entre sí y a los niños del mundo adulto, como las escuelas primarias. La última revolución del feminismo generaría así una nueva sociedad, en la que ‘la humanidad podría volver a su sexualidad polimorfa natural, todas las formas de sexualidad serían permitidas y consentidas’, explica el cardenal.

De ahí que del feminismo radical surgiera la teoría del género. El hecho de que esta teoría tuviera su origen en el hecho de que la introducción de la anticoncepción hormonal a gran escala en los años sesenta hizo posible lo que se conoce como la liberación de la mujer de su biología reproductiva, allanando así el camino para la separación total del género del sexo biológico”.

A modo de conclusión, el cardenal ha asegurado que “la demostración de los errores de la teoría de género es de la mayor urgencia, porque como resultado de esa teoría, no sólo está en juego la moralidad sexual, sino también la proclamación de la fe cristiana en sí misma”.

https://infovaticana.com/2019/05/16/cardenal-eijk-la-ideologia-de-genero-amenaza-la-unidad-familiar-tradicional-y-la-fe-cristiana/

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