Alejandro Gil, un economista en misión imposible para salvar Cuba

0 15

El ministro de Economía de Cuba, Alejandro Gil.

Cuando Alejandro Gil accedió hace un año a un puesto clave en la revolución castrista, el de ministro de Economía y Planificación en las siempre turbulentas aguas financieras de Cuba, casi nada se sabía de él, pero varios factores le dibujaban como un remedo económico del propio Miguel Díaz-Canel. De la misma generación que el sucesor de Raúl Castro (59 años), funcionario de casi toda la vida y vice-ministro de la materia, Gil se puso al frente de la economía del país sustituyendo al octogenario Ricardo Cabrisas, todo un clásico.

Un guión de sucesión muy parecido al seguido en el centro del poder revolucionario “pero sin el bagaje político del nuevo presidente. Sin un trabajo en la nomenclatura desde el núcleo del partido hasta el Buró Político”, detalla para EL MUNDO el politólogo cubano Álvaro Alba.

“Para el abnegado pueblo cubano tenemos trabajo, creación, participación, compromiso, seguridad y fe en la victoria. Para los enemigos de la patria, como ya expresó nuestro presidente Díaz-Canel, sólo tenemos malas noticias: ¡saldremos adelante y vamos por más!”, escribió el ministro en su cuenta de twitter, empeñado en cumplir las órdenes presidenciales de llevar adelante el llamado gobierno electrónico, “otra forma de estar junto al pueblo”.

En su discurso de hace una semana ante la Asamblea Nacional del Poder Popular, Alejandro Gil dio la gran sorpresa del año económico: las autoridades cubanas habían errado en el cálculo del PIB de 2018, que estimaba que la isla había crecido un 1,2%. El desempeño de la economía fue tan positivo que realmente creció el 2,2%, aseguró el ministro. Muy pocos expertos creyeron sus palabras.

“Fue un cambio natural por la salida del experimentado Cabrisas. En el equipo de Díaz-Canel encaja junto a Roberto Morales”, detalla Alba. Morales, antiguo ministro de Salud, es actualmente vicepresidente y está llamado a ser otra figura clave en la renovación de mandos de la revolución, que incluyo el nombramiento de un primer ministro para ponerse al frente del gobierno.

“Con la crisis que le toca enfrenta a Gil Fernández, no creo que salga con mucha popularidad”, vaticina el economista Pavel Vidal, antiguo funcionario del Banco de Cuba. “Le pueden salir mal las cosas si no liberaliza más la agricultura y el sector privado”, añade Vidal. “La realidad es que está al frente de dos áreas casi imposibles de controlar en la Isla: la economía y la planificación, a la que popularmente dicen ciencia ficción. Es el sistema, no la persona”, concluye Alba.

Ni las habituales biografías del Granma, órgano oficial del Partido Comunista, ni el wikipedia cubano aportan gran cosa sobre el pasado de Gil, más allá de que es hermano de Vicky Gil, presentadora muy popular de la televisión cubana. Durante un par de décadas, estuvo al frente del programa “La gran escena”. Hoy vive en Tenerife y desde allí describe a su único hermano como “un hombre brillante, sencillo, dedicado, estudioso, inteligente y sacrificado”, según escribió en su Facebook para defenderle de una supuesta campaña de desprestigio.

“Habita con su familia en el mismo apartamento deteriorado de siempre. No se beneficia de su cargo. Sólo vive para trabajar y para sacar adelante una economía agonizante. Cambió su vida de privilegios en Inglaterra como gerente de la compañía mixta Seguros Caudal para regresar a Cuba y trabajar de sol a sol sin prebendas no comodidades”, desveló la hermana del nuevo ministro estrella del gobierno cubano.

https://www.elmundo.es/internacional/2019/07/20/5d31ac8bfdddfff42e8b4612.html

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.