Aborto y LGTB en las aulas: ¿qué dicen los obispos ingleses?

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InfoVaticana                                                                        8 de mayo de 2020

A partir de septiembre, en todas las escuelas inglesas de primaria y secundaria entrará en vigor un plan de estudios obligatorio en casi todas sus partes. Con referencias al aborto y las cuestiones LGBT, cuenta con el apoyo de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, presidida actualmente por el cardenal Nichols, el mismo prelado que se negó a retirar, en 1996, un libro sobre la anticoncepción de las iglesias.

¿Cómo es posible que la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales esté a favor de un plan de estudios escolar fuertemente apoyado por una conocida organización LGBT? Antes de responder, demos un paso atrás, recapitulando sobre lo que decidieron los parlamentarios de Su Majestad en 2019.

Como resultado del voto de Westminster, la enseñanza de la llamada «educación en las relaciones» será obligatoria en todas las escuelas primarias británicas a partir de septiembre de 2020. Junto con esto, también se introducirá la educación sexual (Relationships and sex education) en todas las escuelas secundarias. El nuevo plan de estudios, que algunas instituciones han empezado a implementar en septiembre de 2019, también prevé la obligatoriedad de la educación para la salud en todas las escuelas.

En este contexto, los derechos de las familias son muy limitados. Los padres pueden solicitar la exención de sus hijos solo por la parte que concierne a la educación sexual, pero no está dicho que la exención sea concedida; esta se garantiza, salvo si existen «circunstancias excepcionales», a discreción del director. Sin embargo, si el hijo o hija ya tiene 15 años y tres meses y desea recibir educación sexual, cualquier oposición por parte de los padres será inútil.

La enseñanza sobre las «relaciones LGBT» es central en el nuevo plan de estudios. Como leemos en las preguntas frecuentes en el sitio web del gobierno británico, se pide que se enseñe a los niños «los diferentes tipos de relaciones amorosas sanas». Además, «las escuelas primarias están fuertemente animadas y capacitadas» para hablar con los niños sobre temas LGBT cuando enseñan «los diferentes tipos de familias».

Para las escuelas de carácter religioso, la guía del Departamento de Educación ofrece garantías muy vagas. Simplemente, se limita a decir que el trasfondo religioso de los alumnos «debe ser tenido en cuenta». Pero en presencia de controversias entre la perspectiva de la fe y las relaciones tal como se conciben en el plan de estudios general, habrá que mantener un «debate equilibrado».

En el plan de estudios para las escuelas secundarias, se alienta a los adolescentes a explorar su «orientación sexual» y la «identidad de género». El aborto se presenta como una de las opciones disponibles durante el embarazo.

En abril de 2019, Spuc, una antigua organización pro-vida, había hecho un último intento de bloquear la aprobación de una legislación tan nefasta, solo para recibir posteriormente una carta de Rodney Elton, un conservador de la Cámara de los Lores, que informaba, con pesar, cómo había sido la propia Iglesia Católica inglesa la que había acogido con satisfacción el nuevo plan de estudios.

Y hablando del amplio consenso alcanzado, el ministro Nick Gibb, en el debate en la Cámara de los Comunes del 25 de junio de 2019, dijo que estaba «muy feliz de haber obtenido el apoyo de la Iglesia católica, la Iglesia de Inglaterra y de una organización como Stonewall». La cual es, precisamente, una organización gay, como se puede intuir por el nombre, que se refiere a los levantamientos homónimos de 1969.

Por lo demás, ya estaba clara cuál era la orientación de la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales (CBCEW) en un documento de 2017, Learning to love, en el que se afirmaba que la «forma exaltada de amor existe de manera igualmente poderosa en las relaciones entre personas del mismo sexo, como en las relaciones heterosexuales». Y se aplaudían las medidas para contrastar «todas las formas de discriminación contra la homosexualidad».

Por lo tanto, el documento provocaba un vuelco completo del Catecismo, que pide evitar cualquier «discriminación injusta» hacia toda persona que tiene tendencias homosexuales -a la que hay que acoger «con respeto, compasión, delicadeza»-, pero, al mismo tiempo, recuerda que los actos homosexuales son «intrínsecamente desordenados». Y, por lo tanto, impiden la verdadera libertad interior que se puede lograr a través de la virtud de la castidad, la oración, los sacramentos.

Pero, si estas derivas anti-familia y anti-vida de la CBCEW son, al final, algo conocido, es interesante observar que ya eran rastreables, al menos desde los años noventa, a través de quien es ahora su principal exponente y presidente, el cardenal Vincent Nichols. John Smeaton, de hecho, ha publicado una carta de respuesta que Nichols, entonces obispo de Othona y auxiliar de Westminster, envió en 1996 a Phyllis Bowman, la entonces líder de la Spuc.

Bowman le pedía a Monseñor Nichols que actuase para corregir o eliminar de las iglesias de su diócesis un libro, publicado por los Redentoristas y que hacía diez años que se difundía, que contenía declaraciones contrarias al magisterio de la Iglesia. «Básicamente, este afirma que la Iglesia permite que los buenos católicos usen la píldora y no hace referencia al hecho de que los anticonceptivos orales actuales pueden actuar como abortivos», escribía Bowman, destacando cómo estos contenidos contradicen abiertamente tanto la Humanae Vitae de Pablo VI como la Evangelium Vitae de Juan Pablo II.

El 12 de febrero de 1996, Nichols respondía de manera resentida, liquidando las palabras de Bowman como «vagas acusaciones» y respondiendo que la publicación tenía el sello eclesiástico. Además, la culpaba por no haber citado los pasajes de los documentos de la Iglesia que, según creía ella, el libro contradecía. Evidentemente, el de Nichols era un mero pretexto, siendo conocidas las enseñanzas sobre anticoncepción y aborto contenidas en las mencionadas encíclicas, que siguen el Magisterio de siempre.

No es de extrañar, por tanto, si hacemos memoria, el comportamiento de Nichols & Co durante el caso Alfie. O si pensamos en las iglesias cerradas y en los fieles, incluso moribundos, que se han quedado sin sacramentos en el tiempo del Coronavirus. Si un pastor actúa contra Cristo y Su Esposa, no se puede esperar nada diferente.

Publicado por Ermes Dovico en la Nuova Bussola Quotidiana.

https://infovaticana.com/2020/05/08/aborto-y-lgtb-en-las-aulas-que-dicen-los-obispos-ingleses/

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