Sí a la reforma educacional, pero no a cualquier reforma

0 302

Por Hno. Jesús Triguero, Presidente Nacional de la Fide

Según el Presidente de la FIDE, “no sólo los más ricos deben tener la posibilidad de ejercer el derecho de elegir entre varias escuelas de calidad; los más pobres deben gozar también de este derecho, y el Estado debe proporcionárselo…”                                                                                                                                                              

Hoy nos encontramos ante una reforma educacional de grandes proporciones, impulsada por el Gobierno, y de trascendentales consecuencias para las comunidades escolares del país y para las familias chilenas.

Chile necesita una reforma educacional, porque la diferencia de calidad en la educación que reciben los niños y jóvenes es inaceptable, más aún cuando depende, en gran medida, de la situación económica de los padres.

De ahí que valoramos una reforma educacional que -en el contexto de una sociedad libre, democrática y plural- asegure la variedad de proyectos educativos, defina las concepciones de personas que se quieren formar, y salvaguarde el derecho de los padres a poder elegir la educación que quieren para sus hijos, y que la provisión de esta educación no sea tarea única y exclusiva del Estado.

Es necesario presentar iniciativas educacionales que fomenten la creación de un sistema educativo inclusivo, sin discriminaciones, solidario, de calidad y respetuoso de la libertad de enseñanza, que le otorgue a cada niño y niña las mismas posibilidades de educarse, tanto en el sector público como en el particular.

Es por esto que hoy la calidad de educación debe ser el objetivo central de la reforma educacional, y cualquier otro debe estar subordinado a él. Ante los anuncios de la nueva reforma educacional, es necesario señalar enfáticamente que no habrá mejoramiento de la calidad en la educación si no mejoran las condiciones en que trabajan los profesores y directores. La calidad de la educación tiene como requisito irrenunciable el mejoramiento de la calidad de vida de los profesores. Todos los esfuerzos para alcanzar la calidad que se han hecho en nuestro país hasta el momento no han contemplado esta variable.

Apuntar a mejorar la calidad significa garantizar la libertad de enseñanza y el derecho a la educación. Es un principio ineludible para todo sistema escolar moderno y democrático, porque asegura la existencia de pluralidad de proyectos educativos, y permite a los padres de familia escoger dónde educar a sus hijos entre una variedad de opciones.
Este intransferible derecho, que implica una obligación y expresa la libertad de toda familia en el ámbito de la educación, debe estar garantizado por el Estado en la reforma educacional. Sin perjuicio de la debida fiscalización y sanción a los infractores.

El poder público, al que compete la protección y la defensa de las libertades de los ciudadanos, debe distribuir las ayudas públicas, porque provienen de los impuestos de todos los ciudadanos, de tal manera que la totalidad de los padres, al margen de su condición social, puedan escoger las escuelas que consideran más adecuadas para sus hijos.

Ese es el valor fundamental y la naturaleza jurídica que fundamenta la subvención escolar. A ningún sector educacional, ni siquiera al propio Estado, se le puede conceder el privilegio y la exclusividad de la educación de los más pobres.

No sólo los más ricos deben tener la posibilidad de ejercer el derecho de elegir entre varias escuelas de calidad; los más pobres deben gozar también de este derecho, y el Estado debe proporcionárselo. El Estado no debe tener el monopolio de los servicios educacionales.

Compartimos con las familias la idea de que la calidad no está circunscrita a los resultados de pruebas estandarizadas solamente. Padres y apoderados entienden que la calidad también incluye ambientes seguros para sus hijos, trabajo pedagógico normal sin interrupciones, liberados de drogas y violencia. Estos logros son verdaderos “estándares de rendimiento y calidad” hoy día en las escuelas -y especialmente cuidados en las escuelas particulares- que eligen para sus hijos. No desechemos lo que hemos avanzado. Sobre esto, construyamos algo mejor.

Ayúdenos a llegar a miles de personas como usted.