Poderes constituyentes

0 76

En el origen de la actual Constitución Política hubo, sin duda, un “poder constituyente”, originario, constituido por las propuestas de la Comisión Ortúzar y las del Consejo de Estado presidido por don Jorge Alessandri, luego aprobadas por la entonces Junta de Gobierno y mediante una discutida ratificación plebiscitaria.
(…) Textos constitucionales ilegítimos en su origen han sido legitimados por el ejercicio que se ha hecho de sus normas y lo mismo ocurrió con legislación dictada a fines de la década del veinte e inicios de la del treinta del siglo pasado y durante el pasado régimen militar.
(…) La más relevante y significativa modificación se consagró, luego de ardua tramitación parlamentaria, en agosto del 2005, durante el gobierno de Ricardo Lagos, aprobada por ambas ramas y ratificada por el Congreso Pleno por 150 votos a favor, tres en contra y una abstención.
(…) En definitiva, con idéntico estilo al aplicado en general para la recuperación democrática, pausada y constantemente se ha ido reformando el texto original de la Constitución Política vigente, eliminando la mayoría de los enclaves autoritarios incompatibles con la plenitud democrática, introduciendo enmiendas que con aprobación de la mayoría han terminado dotando al país de una aceptable Carta Fundamental que sistemáticamente establece las reglas que rigen la organización y funcionamiento del Estado y señalan los derechos y garantías de sus miembros.
(…) No es entonces necesario recurrir, como ahora se plantea, al establecimiento de “Asambleas Constituyentes” (…) Inevitablemente se desataría un debate principista, referido a cuestiones sobradamente despejadas en la institucionalidad vigente. Los llamados a asamblea no indican los aspectos concretos sobre los cuales se quiere innovar y todo se traduce en un propósito genéricamente destructivo que llevaría a fojas cero al contrato social que ha permitido el avance de Chile, cualquiera fuere el signo político de sus gobiernos.
(…) Los “constituyentes” parecen considerar a la Constitución como una piedra en el zapato que les impide caminar hacia un futuro que sueñan promisorio. Sin embargo, retirar esa piedra del zapato pudiera significar dejarnos descalzos y, posiblemente, hasta sin leva. Enrique Krauss Rusque
http://www.elmercurio.com/blogs/2013/05/10/11592/Poderes-constituyentes.aspx

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.