La pregunta es: ¿cómo progresamos más, tirando por la borda todo lo que nos permitió llegar hasta acá o construyendo sobre eso?

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No le gusta el tinte que está tomando la discusión actual. Tanto la idea de una asamblea constituyente como la propuesta tributaria de Michelle Bachelet porque pueden socavar los pilares del éxito económico y social de las últimas décadas. La Constitución actual tiene la firma de Ricardo Lagos, recuerda. Y pretender cambiar la carta fundamental “por las buenas o por las malas crea una incertidumbre muy grande”, advierte. Polémico, no duda en decir que la elusión no existe, que es un concepto inventado por los gobiernos que quieren recaudar más. ¿Y el FUT? Eliminarlo sería terminar con la piedra angular del ahorro nacional, dice.
Hernán Büchi, ex ministro de Hacienda y artífice del modelo económico actual, entra al debate post-primarias.                                           María Soledad Vial  y  Alejandro Sáez

(…) -¿Pero las personas no quieren más cuando se destaca que el país está al borde del desarrollo?

“La pregunta es cómo progresamos más: ¿tirando por la borda todo lo que nos permitió llegar hasta acá o construyendo sobre eso? Con certeza es lo segundo”.

(…)-¿Y estaría de acuerdo con hacerle nuevos cambios dentro de esa institucionalidad?

“Seamos claros; si alguien dice que cambiará la Constitución ‘por las buenas o por las malas’, está dispuesto a tirar todo por la borda y crea una incertidumbre muy grande. Me gustaría hacer cambios en otro sentido: que las personas tengan cada vez más libertad, no que una mayoría cualquiera en un momento determinado tenga muchas facultades. No me gustaría que un 50% más uno decida que no puedo mandar a mis hijos al colegio que quiero o me obligue a ir a uno público laico, aunque yo sea católico, musulmán o judío. Puesto de esa forma, estoy seguro de que la mayoría de los chilenos tampoco quiere”.

“La Constitución debe permitir que vivamos unidos en nuestra diversidad, dar el máximo de libertad a las personas pero tener el poder suficiente para impedir que se impongan grupos vociferantes o que usen la fuerza como hemos visto estos días, porque no es lo mismo votar en un papel a que se impongan los que más gritan en un curso”.

“Hay que ser muy cuidadosos, ¿qué significa poner un derecho genérico a la salud?, ¿que tengo que pagarle la cuenta de la salud obligatoriamente?, ¿o que si tengo hambre y paso por un supermercado puedo sacar algo y no pagar? Los países exitosos tienen Constituciones que limitan a los gobiernos, permiten vivir unidos en la diversidad y no ponen derechos que son deseos”.

(…)-La oposición está planteando una reforma tributaria ambiciosa. ¿Qué le parece?

“Hay varios puntos que son complejos. Se lee entre líneas: “mire, si quieren paz social acepte estos impuestos“. Mi respuesta a eso es que vean Brasil, vean los impuestos que tienen y miren el gasto público que tienen. Realmente si usted quiere paz social preocúpese de crecer y preocúpese de gastar bien la plata del gobierno”.

 (…) Pero la crítica se refiere a las personas que no tienen activos fijos, por ejemplo, los profesionales independientes que se organizan como sociedad…

“Le digo una cosa: ojalá lo hagan, porque a los profesionales independientes un año les va bien y al otro les va mal. Y al que es empleado, cuando le va mal a la empresa igual le pagan el sueldo. El profesional independiente que se le acabó el negocio no tiene un señor que le pague una indemnización por años de servicio. Encuentro perfectamente legítimo que se le den las facilidades de que acomoden en el tiempo sus ingresos. Distinto es que se estén comprando autos con eso, que se están comprando casas. En ese caso, las normas del SII son tales que no les conviene hacerlo. Siempre hay excepciones”.

-¿Y cuando hay personas que disfrazan gastos personales como de la empresa?

“Cuando se cobran impuestos, siempre va a haber gente que va tratar de buscarle la vuelta. Siempre, desde que el mundo es mundo. El sistema nuestro, por tener tasas más bajas, incentiva menos esas prácticas. Lo que se ha planteado como distorsiones, no lo son. De hecho, yo avanzaría en sentido contrario, avanzaría en que a las personas aunque tengan un sueldo puedan demostrar que no se lo gastaron todo y que la parte que ahorró no pague impuestos. Yo creo que eso deberían autorizarlo”.

(…)”Yo estoy haciendo propuestas. Lo que quiero es avanzar, no retroceder. Fui estudiante en los sesenta y la sensación que tengo es que la discusión hoy es la misma que los sesenta. Con los mismos errores conceptuales que había. Por último, en los sesenta había la ilusión de que los socialismos a lo mejor funcionaban. De hecho cuando vino Fidel Castro todos lo miraron con interés. Ese señor es un dinosaurio que hizo sus propuestas en 1958, pero compare hoy a Cuba con cualquier país. Singapur era entonces más pobre que Cuba. Esas mismas ideas que tenía ese señor, se están repitiendo ahora. Eso para mí es ser retrógrado”.

-¿Cree que se ha armado un discurso anti empresa privada en Chile?

“Yo creo que sí. Chile es un país al que le costó bastante darse cuenta de que al final es la creatividad de las personas lo que nos hace progresar. En el período en que hemos sido más proclives a aceptar eso, como por ejemplo en los noventa, son períodos en que ha sido más legítimo y más fácil progresar rápidamente. En la medida en que Chile, si nos remontamos a los 60, fue crecientemente anti empresa, terminó estancado y en un clima de enfrentamiento”.

(…) -¿Qué le parece a usted la importancia que ha tomado en la discusión la idea de la igualdad?

“Si usted quiere diversidad, no puede pretender que todos sean iguales. Hay una contradicción. Lo que tenemos que darles a todos es su oportunidad de expresar su diversidad, que no es lo mismo que hacerlos a todos iguales”.

-¿Esa diversidad da cuenta de las distancias en ingresos que muchos actores políticos consideran grandes en Chile?

“La palabra justicia es distinta a la palabra igualdad. La justicia es que si alguien hace un poco más, se le pague un poco más. La mayoría de la gente dice estar de acuerdo con la igualdad pero si usted le pregunta a una persona que se está matando en el trabajo si debe recibir lo mismo que una persona que no cumple, le va a contestar que no. No me opongo a ayudar a los más débiles; aporté con ideas para poder ayudar a los más pobres para que las desigualdades más extremas vayan desapareciendo y se den más oportunidades, pero no para hacerlos a todos iguales. Me gustaría que Chile sea diverso.

-¿Comparte la aspiración de equidad que plantean los movimientos sociales?

“Los movimientos sociales son una realidad nueva, pero no significa que sean la mejor forma de gobernarse, la más justa o democrática. (…)

-La distribución del ingreso en Chile mantiene una brecha grande por más de 70 años.

“No me gusta usar un solo número para apreciar algo. Burundi en África tiene el mismo índice de Gini que Suiza. Hay una cantidad enorme de variables cualitativas que han mejorado la distribución del ingreso en forma muy importante. Lo que lograba en educación el segundo quintil hace 20 años, hoy lo logra el más bajo, por nombrar una. Cifras de los últimos cuatro años, de encuestas frecuentes de la U. de Chile, muestran una mejoría en el índice Gini en la medida en que han mejorado las condiciones económicas”.

“Los países progresan cuando todos se van incorporando a la formación de capital humano, ese germen ya está en Chile y podemos echarlo a perder si destruimos la educación. Veo con tremenda preocupación que todos hablan de mejorar la calidad de la educación, y una parte importante son los recursos, pero otra también muy importante es mi ética y decisión de estudiar. Nos hemos olvidado de eso, estamos empeorando el producto y por eso las personas dejan colegios municipales aunque hayan recibido mucho dinero de los alcaldes y del gobierno. La forma de resolver el problema de la mala calidad de la educación pública no es eliminando la educación particular subvencionada”.(…)

-Pruebas como el Simce o la PSU muestran un problema en la calidad de la educación en los sectores más vulnerables…

“A ver, pero en eso hay consenso. Se han hecho muchas medidas a favor de la educación y se han aumentado mucho los recursos. A lo mejor hay que analizar algunas críticamente y tal vez no han sido efectivas. Por ejemplo, si usted quiere mejorar la educación, pero no quiere que ningún profesor sea evaluado, no se puede avanzar en la calidad de la educación”.(…)

http://diario.elmercurio.com/2013/07/07/economia_y_negocios/_portada/noticias/A3090990-2376-4E99-A216-E23E6B05651A.htm?id={A3090990-2376-4E99-A216-E23E6B05651A}

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