Francisco Rosende: “Preocupa que temas económicos tan sensibles se estén tratando con criterio ideológico”

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viernes, 28 de junio de 2013

“Un cambio radical en el sistema tributario -donde el FUT ha tenido un papel muy importante- puede desalentar el ahorro de las empresas, afectar la capacidad de crecimiento de la economía y la trayectoria del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos”, estima el decano de Economía de la UC.    por:  Erick Rojas M.

Las expectativas de la economía chilena se han deteriorado en el último tiempo, sostiene el decano de la Facultad de Economía de la Universidad Católica, Francisco Rosende, quien enumera las razones que -a su juicio- es una mezcla de causas internas y externas.

“El cambio en el cuadro internacional, donde una de las señales más visibles es el precio del cobre. A ello se añaden las dificultades que presentan actualmente las economías de importantes socios comerciales, como Brasil y China, las que hacen temer la aparición de ciertos nubarrones para los trimestres que vienen. Por otro lado, en el plano interno, hay elementos que generan ruidos: la probabilidad de que en el futuro cercano nos encontremos con un escenario en el que haya mayor carga tributaria y regulatoria, lo que naturalmente entorpece el ambiente de inversión y negocios”, diagnostica.

Agrega que, si bien no está claro cuál ha sido el efecto del “ruido político” sobre el desempeño de la actividad económica en los últimos trimestres, de consolidarse la expectativa de un alza relevante de la carga tributaria, se afectarán las decisiones de inversión y empleo en las empresas. “Me parece bastante ingenuo suponer que en un escenario en el que se están planteando cambios considerables en las tasas de impuestos (un aumento en la carga tributaria de 3 puntos PIB) no se provoque un grado de nerviosismo entre los empresarios, que promueve una postergación de las decisiones de inversión”, señala el economista quien lleva 18 años a cargo de la facultad y que en los próximos meses dejará el cargo para dedicarse de lleno a las clases y la investigación académica.

-¿Qué le parecen las propuestas tributarias de Bachelet?

– Estoy totalmente en desacuerdo con el fondo y la forma que se ha planteado. Se ha ido consolidando la idea de que este país requiere de aumentos en la carga tributaria para ser una sociedad más igualitaria, lo que no tiene mayor grado de elaboración y simplemente responde a un juicio que ignora un montón de elementos. El primero es el impacto que puede tener este tipo de iniciativas sobre las decisiones de inversión, la capacidad de generar empleos y el crecimiento de las remuneraciones, variables que son determinantes para avanzar a una sociedad con más igualdad de oportunidades, con menos pobreza y más riqueza. (…)

-¿El fin del FUT paralizará la inversión?

– Siempre es posible pensar en mejoras del sistema tributario, pero en términos del marco vigente ha sido eficaz en promover el ahorro y la inversión. Un cambio radical del mismo -donde el FUT ha tenido un papel muy importante- puede ser una fuente de desaliento del ahorro de las empresas, lo que afectará la capacidad de crecimiento de la economía y/o la trayectoria del déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos.

-Pero, ¿se puede perfeccionar el FUT?

– El sistema tributario vigente, dentro del cual el FUT tiene un papel importante, no es anacrónico y está bastante vigente su utilidad, aun cuando evidentemente se puede revisar con miras a perfeccionar su funcionamiento. Sin embargo, no hay que olvidar que aquí no sólo se está hablando de ajustes relevantes dentro de la estructura de incentivos que incorpora el sistema tributario, sino en un contexto en que se quiere aumentar en tres puntos la carga tributaria, lo que con razón algunos economistas han denominado como “un impuestazo”.

-¿Se está hipotecando el desarrollo?

– No quiero hacer un juicio tan drástico, pero es importante mencionar que hemos tenido una agenda bastante exitosa en términos de promover el crecimiento y el empleo por varias décadas, por lo que no veo razón para introducir cambios tan drásticos, en términos de aspectos importantes dentro del funcionamiento de la economía, como es la carga tributaria. No es razonable suponer que estos cambios tan relevantes no tendrán efectos dañinos sobre la actividad económica. En un contexto donde se pretende reimpulsar el crecimiento y al mismo tiempo elevar el gasto fiscal en ciertos sectores, puede ser oportuno pensar en la privatización parcial de empresas públicas, con el propósito de construir fondos que permitan ir sosteniendo tales gastos. De paso se contribuye a mejorar el gobierno corporativo.

-¿Qué le parece la idea de avanzar en un asamblea constituyente y una AFP estatal?

– No les veo ningún sentido. Tienen un importante componente ideológico.

-¿Son cambios estructurales al modelo?

– Los aspectos que hemos comentado se refieren a políticas que pueden tener efectos no despreciables sobre la marcha de la economía. Pareciera que algunos de sus impulsores adhieren a la idea de introducir ajustes relevantes en el modelo económico.

-¿El modelo es perfectible?

– Desde luego, siempre los modelos son perfeccionables. Hay tareas para los próximos gobiernos y muchas de ellas tienen que ver con los temas que están en discusión. Por ejemplo, la entrega de educación de calidad. Me preocupa que temas económicos tan sensibles como éste se encuentren dominados por visiones marcadamente ideológicas, lo que nos plantea el peligro de hacernos perder un aspecto esencial para el diseño de buenas políticas: el análisis técnico riguroso de este tipo de desafíos de las políticas públicas.

http://www.lasegunda.com/Noticias/Economia/2013/06/859555/francisco-rosende-preocupa-que-temas-economicos-tan-sensibles-se-esten-tratando-con-criterio-ideologico

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