El igualitarismo de género llevado hasta la locura: él “revertirá el cambio climático y garantizará el suministro de agua y alimentos”

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Un mayor protagonismo

Las y los líderes de hoy deben asumir un compromiso personal para aumentar la presencia de mujeres en la toma de decisiones.

por Phumzile Mlambo-Ngcuka – 27/02/2015

Convocadas por el gobierno de Chile y ONU Mujeres, mujeres líderes de todo el mundo están reunidas en Santiago.

Sabemos que movilizar el potencial y las contribuciones de las mujeres revertirá algunos de los peores efectos del cambio climático y ayudará a garantizar el suministro de alimentos y agua; contribuirá a corregir la desigualdad económica de la población; mitigará los conflictos y la inestabilidad política; y ayudará a consolidar una paz duradera. 

En el centro de nuestra discusión se ubica la interrogante acerca de cómo incrementar el número de mujeres en la toma de decisiones. En los 192 países miembros de la ONU, sólo 19 son jefas de Estado o de gobierno; una de cada cinco parlamentarios; una de cada 20 alcaldes; una de cada cuatro jueces y fiscales; y menos de una de cada 10 policías.

En la esfera económica, es igualmente difícil encontrarlas: apenas uno de cada cinco puestos en las juntas directivas de las grandes compañías están ocupados por ellas.

Entonces, ¿cómo llegamos al objetivo marcado? Ya contamos con una hoja de ruta que fue acordada en 1995 por 189 líderes mundiales en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, hace 20 años. Los países han mejorado la educación y la atención sanitaria para las mujeres; sin embargo, no han cumplido en su totalidad el resto de los compromisos, especialmente en materia de participación política y empoderamiento económico. Con el índice de progreso actual, nos tomará 81 años alcanzar la paridad en el lugar de trabajo.

Las y los líderes de hoy deben asumir un compromiso personal para aumentar la presencia de mujeres en la toma de decisiones, no sólo en cantidad, sino en lo que se refiere a sus contribuciones. Son muchas las formas de hacerlo: cuotas y objetivos cuantificables para su participación; formación que fomente su confianza y capacidades; una participación del sector privado que se equipare a las iniciativas del sector público.

Quienes generan empleo deben garantizar políticas de igualdad salarial, de contratación y promoción, introducir medidas para facilitar la conciliación entre la vida laboral y familiar, y promoverlas para cargos de liderazgo.

Quienes lideren con el ejemplo ganarán aliados. Deben también en los medios evitar los estereotipos negativos.  Son muchas las mujeres que luchan y sufren a diario. Ellas son las heroínas cotidianas de nuestra era y su lucha por la igualdad merece un público más amplio.

Estas medidas son ambiciosas, pero realistas. Sabemos -por la propia experiencia en liderazgo- que se pueden aplicar. La Plataforma de Acción de Beijing no es una “lista de deseos”; es una “lista de tareas por hacer”. Si las y los líderes de hoy se ocupan de la igualdad de género, debemos alcanzar avances para 2020 y la igualdad de género para 2030

“El arco del universo moral es amplio”, dijo Martin Luther King, “pero se inclina hacia el lado de la justicia”. En lo que atañe a las mujeres, debemos inclinar ese arco mucho más rápido para compensar todos los años en que no se inclinó. Están en juego la justicia, los DD.HH. y, quizás, la supervivencia misma. http://www.latercera.com/noticia/opinion/ideas-y-debates/2015/02/895-618494-9-un-mayor-protagonismo.shtml

 

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