Democracia Cristiana, un problema de identidad

0 262

Lo que hasta hace algunos años se entendía por qué significa ser democratacristiano, hoy parece ser sólo compartido por una minoría, que mira el pasado con nostalgia…

Editorial  Viernes 12 de julio de 2013

(…) Ese texto sostiene que la DC “se encuentra en riesgo” y acusa a la campaña de Orrego y a la directiva que lo avaló de intentar “reposicionar al partido como una organización de centro, pretendiendo borrar, de una plumada, la concepción de partido de vanguardia”.

Él evidencia el fuerte malestar de la corriente disidente, que establece una clara postura de no permanecer “impávidos ante una conducción que lleva al partido a un aislamiento de la realidad, a la imposibilidad de convocar a los sectores sociales que siempre representamos”. Confirmando ese malestar, el propio Cornejo manifestó la necesidad de que dentro del partido se revisaran “con mucha claridad y franqueza” los “contenidos y objetivos” de la propuesta que la DC le ofrece a la ciudadanía.

(…)  Pero, más allá de los temas mismos, lo relevante era intentar acercar posiciones entre ambas corrientes. Al finalizar, el presidente del partido, senador Ignacio Walker, calificó el diálogo del cónclave como “fecundo”, expresando que “hemos llamado las cosas por su nombre” y afirmando que “en la DC no hay disidencia (…). Éste es un partido democrático que admite la diversidad”.

Aunque reuniones como éstas puedan servir para aquietar las aguas internas, parece improbable que estén permitiendo abordar los temas de fondo. Por de pronto, no se ha vuelto a reiterar, como se hacía antes del 30 de junio, que para sumarse a la campaña de Bachelet se necesita un acuerdo programático entre las diferentes fuerzas que la apoyan, ni mucho menos se ha escuchado hablar de una suerte de estatuto de garantías.

Todo sugiere que lo que está en juego hoy no es otra cosa que la identidad democratacristiana misma. Lo que hasta hace algunos años se entendía por qué significa ser democratacristiano, hoy parece ser solo compartido por una minoría, que mira el pasado con nostalgia. La mayoría de la dirigencia actual se ve más inclinada hacia los valores proclamados por la candidata de la Concertación, y se proyecta hacia el futuro como en una suerte de simbiosis con quienes la respaldan (…)

Un síntoma más de la pérdida de identidad que sufre el PDC, y de la necesidad de enfrentar abiertamente esta cuestión, tomando decisiones en vez de seguir diluyéndose gradualmente. http://www.elmercurio.com/blogs/2013/07/12/13424/Democracia-Cristiana-un-problema-de-identidad.aspx

Ayúdenos a llegar a miles de personas como usted.