¿Quién es el loco?

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Estimado radioyente:

El caso ocurrido en el Zoológico de Santiago el pasado mes de mayo y que resultó con el rescate de un desequilibrado que intentaba suicidarse y dos leones abatidos, fue ampliamente noticiado y traspasó las fronteras nacionales. Algunos de los más conocidos diarios de Italia, como “Il Corriere de la Sera” y el “Messagero” estamparon noticias al respecto del hecho.

El site católico Riscossa Cristiana comentó el análisis de dichos órganos de prensa y su comentario vale también para muchos otros medios que analizaron lo ocurrido de modo similar:

“Este evento ha puesto a la luz una locura que, si reflexionamos bien, es bastante más grave que la del joven que buscó en un modo tan espectacular la muerte. Es la locura ideológica, el delirio animalista, una de las varias formas de este delirio que, colocando en el mismo nivel hombres y animales (a menudo con una fuerte predilección por estos últimos) aspira a la eliminación del hombre, como siendo un elemento “perturbador” de la naturaleza.

“¿Por qué decimos esto?

“Leemos en el título con el cual el diario “Il Corriere de la Sra” da la noticia: ‘Chile, después del intento de suicidio en la jaula de los leones: ¿cuál vida salvar? (el hecho despertó un debate)’ cuyo tema era, en sustancia, si sería justo sacrificar la vida de los dos leones para salvar la de un hombre. Además de un hombre demente.

“Hacer comentarios (al respecto) sería inútil. Cualquiera que no esté gravemente enfermo ni se pondría esta pregunta. En todo caso, cualesquiera sean las circunstancias, la vida de un hombre vale más que la de un animal, o de ciento, o de miles de animales.

“Además, en el ‘debate’ insano que hubo después de los hechos del Zoológico de Santiago hay otra nota siniestra: algunos han hecho notar que se trataba sólo de un demente, por lo que cabría una duda todavía mayor sobre la conveniencia de matar a las fieras. En el fondo, dicen ellos ¿qué mal hay en que un demente sea despedazado por leones?  O sea, habría seres humanos de  “serie B”.

“Deseamos que el pobre demente consiga salvarse de las graves heridas consecuencia del intento de suicido y que después reciba el adecuado tratamiento, para curar su enfermedad mental en la medida de lo posible.

“Los que lamentablemente no recibirán tratamiento, del que tendrían una gran necesidad, son los animalistas dementes que se han puesto esa pregunta: ¿Vale la pena sacrificar la vida de dos leones para salvar un hombre?

“Estos quedarán en pie, libres y continuarán a preguntarse de qué modo se puede hacer desaparecer de la tierra a los verdaderos elementos perturbadores de la belleza de la naturaleza: el hombre”.

Sin ironía pero en un sentido similar se pronunció el abogado y profesor de Derecho Civil, Hernán Corral, en su columna de opinión en un importante matutino de Santiago.

El Profesor Corra dijo lo siguiente:  “Nadie puede dejar de sentir pena, incluso profunda, por la muerte, diríamos trágica, de estos hermosos y apreciados animales que hacían las delicias de las familias que visitan esos lugares de esparcimiento y contacto con la naturaleza. Pero de allí a indignarse porque se haya optado por salvar la vida de personas humanas en una situación de máxima vulnerabilidad, hay un buen trecho. La reacción resulta reveladora de que los movimientos que abogan por un mayor reconocimiento jurídico de los animales, autocalificados como “animalistas”, está calando profundo en la cultura contemporánea.

“No se trata de lo anecdótico que puede ser una campaña como la que se ha desarrollado en nuestro país para que la ley deje de considerar a los animales como “muebles” y los reconozca como “seres sintientes”. Cualquiera que lea el Código Civil verá que esa calificación no tiene nada que ver con lo que es el mobiliario de una casa: sillas, camas, mesas, etc., sino con la simple realidad de que, a diferencia de los inmuebles (bienes raíces), los animales pueden moverse de un lugar a otro, y por eso se les incluye dentro de los bienes muebles, tal como un pagaré, un automóvil, una bicicleta y hasta la dichosa retroexcavadora tan famosa últimamente.

“Lo que el “animalismo” parece perseguir, al menos en sus versiones más radicales, es eliminar la diferencia entre objeto y sujeto de derechos. Se pretende echar abajo la distinción cristiana y kantiana entre cosa y persona, según la cual solo esta última, por la dignidad que posee, es un fin en sí misma y no puede ser utilizada solo como medio. Se busca, en cambio, reducir al ser humano a la misma calidad de cosa (valiosa, por cierto) que tienen los animales. Así, en casos difíciles, en los que es necesario optar entre un animal y un ser humano, bien podría elegirse salvar al primero a costa del segundo. Se dirá, por ejemplo, que dos leones son más valiosos que un solo hombre, más encima demente; o que un gorila en peligro de extinción importa más que un niño de corta edad descuidado por su madre. De hecho, Peter Singer, el filósofo australiano defensor de la “liberación animal”, mantiene que un chimpancé adulto es más valioso que un niño recién nacido”.

Demás está decir que tanto Riscossa Cristiana cuánto el Profesor Corral recibieron una andanada de críticas de los animalistas.

Ud. nos podrá preguntar ¿Por qué razón ha crecido tanto esta valoración desmedida por los animales y se ha degradado tanto la primacía del hombre?

La respuesta es compleja, porque va más allá de una banal evolución de la sentimentalidad y toca en cuestiones muy profundas.

La diferencia fundamental entre el hombre y el animal, es que el hombre es dotado de razón,  de un alma inmortal, fue creado por Dios a Su imagen y semejanza y está llamado a gozar de su visión eternamente en el cielo.

Los animales también fueron creados por Dios, pero sin alma inmortal, sin razón ni conciencia, sin voluntad ni libertad, porque se guían imperativamente por sus instintos, y por lo tanto, sin responsabilidad por sus actos. Algunos de ellos son capaces de ser domesticados por el hombre, pero eso consiste apenas en condicionar sus instintos, no en dotarlos de razón y de una voluntad libre.

Ahora, cuando los hombres, dejan de valorizar su propia racionalidad, no proceden de acuerdo a una conciencia recta y bien formada y se dejan llevar por sus pasiones desordenadas, pasan a ser más dañinos que los animales que tienen sus instintos ordenados a su fin propio.  

El racionalismo del siglo XVIII y XIX quiso exaltar la razón sobre la Fe, y consiguió apagarla en innumerables naciones. Fue el llamado Siglo de las Luces.  Sólo que a poco andar, por el mismo proceso ateo, comenzó la exaltación del sentimiento sobre la razón. Por eso la racionalidad y la verdad objetiva de las cosas pasaron a importar cada vez menos. Lo que importa hoy, para muchos, es el mero sentimiento subjetivo; y como a veces un león puede despertar en una persona sentimental más aprecio que un enfermo mental, entonces se protesta contra los guardias del zoológico que mataron a los leones en vez de haberlos dejado comerse al pobre demente.

Obviamente que lo anterior no quiere decir que no debamos cuidado y hasta afecto por los animales que nos rodean, pero no se puede ponerlo en el mismo pie que el amor por nuestros semejantes. Como enseñó Nuestro Señor cuando un fariseo le preguntó: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?  Y Él le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE.  Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas”.

Esta divina enseñanza ya la cantaba el Salmo 8° antes de la venida de Nuestro Señor:

Lo hiciste (al hombre) poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar.

Como Ud. ve la tradición más antigua ya nos enseñaba lo que muchos hoy no consiguen entender…

Gracias por su audición y recuerde que nos puede seguir en www.accionfamilia.org Nos volvemos a encontrar la próxima semana en esta SU emisora .

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