¿Ideología de género en las escuelas?

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Estimado radioyente:

En nombre de los derechos humanos, la Superintendencia de Educación publicó un reglamento que prohíbe a los colegios  adoptar como sanción devolver los alumnos a su casa, ante infracciones como atrasos, incumplimientos de compromisos económicos del apoderado, no presentación del apoderado ante una citación del colegio, incumplimiento de tareas escolares, uniforme escolar incompleto o inadecuado, falta de útiles escolares, falta de equipo de gimnasia u otras situaciones similares, aún si el reglamento interno del colegio así lo estipula. En tal caso, el reglamento interno debe ser cambiado.

Como Ud. ve, la lista incluye todas las posibles faltas de un alumno en el colegio e impide que los propios establecimientos, de acuerdo con los padres de familia, puedan establecer normas propias de disciplina en su “reglamento interno”.

Por causa de un proyecto en el Senado, esta semana se discutió si los colegios debían imponer a los estudiantes tareas para la casa, en aras de respetar los derechos humanos de los estudiantes, supuestamente violados por esas tareas.

Me imagino que Ud. que nos oye y que ya salió hace un buen tiempo del colegio, nunca se le pasó por la cabeza que cuando le imponían tareas, sus profesores y sus padres -que les mandaban hacerlas-  ¡estaban violando sus derechos humanos!

Teníamos que llegar al año 2016 para que se descubriera esta avasallante situación de vulneración de los Derechos Humanos: tareas para la casa.

Ahora, esta semana pasada se aprobó otro decreto que tendrá consecuencias mucho peores  para la formación de los escolares, pero que aún no se da a conocer en su texto definitivo.

Se trata de un acuerdo al que llegó el lobby homosexual con el Gobierno de Chile por mediación de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En virtud de este acuerdo,  el organismo portavoz de los homosexuales, que había denunciado al Estado de Chile por violación a los DDHH por no registrar los “matrimonio homosexuales”, retira su denuncia, con la condición de que el Gobierno imparta clases a los niños sobre las diferentes “orientaciones sexuales” existentes.

O sea, en palabras más simples, el Gobierno se obliga a impartir cursos con el fin de  acostumbrar a los menores de edad  a considerar como enteramente normal y buenas las uniones del mismo sexo.

Lo mismo que quisieron provocar con el cuento infantil: “Nicolás tiene dos papás” y que fue rechazado por los apoderados de los jardines infantiles. Ahora, podría ser implementado por el mismo Ministerio.

Y todo a nombre del respeto a los derechos humanos.

Sin embargo,  este acuerdo se celebra en los mismos días en que, la Corte Europea de DDHH (European Court of Human Rights) resolvía precisamente lo contrario.

Efectivamente, La referida Corte Europea  dictaminó sentencia que sienta jurisprudencia, y constituye  un devastador efecto para el lobby homosexual. Explícitamente señala el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que no puede exigirse a los países miembros «conceder el acceso al matrimonio a las parejas del mismo sexo».

Igualmente el fallo establece que en los países miembros se reconoce el «derecho fundamental de un hombre y una mujer a casarse y fundar una familia»,  y que se «consagra el concepto tradicional del matrimonio como aquel entre un hombre y una mujer».

Implícitamente con su fallo el Tribunal envía un mensaje a los Estados miembros al confirmar la importancia de proteger jurídicamente la institución tradicional del matrimonio. Con ello confirmó jurídicamente que las relaciones entre personas del mismo sexo no son idénticas al matrimonio entre un hombre y una mujer.

La realidad es que el Tribunal Europeo, que no puede ser acusado de homofobia ni sesgo religioso moral, ha rechazado las pretensiones jurídicas del lobby homosexual. Cabe destacar que sólo 10 de los 47 países miembros del Consejo de Europa han regulado sobre el matrimonio homosexual… resistiendo así la presión que se establece desde los medios de comunicación y líderes políticos para imponer la ideología de género.

En los Estados Unidos, donde los supuestos derechos LGBT han conquistado terreno, más de la mitad de los estados define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer, y muchos no permiten que parejas de personas del mismo sexo adopten niños.

Incluso en Europa, numerosos países no solo han rechazado el «matrimonio» homosexual, sino que también han promulgado enmiendas constitucionales para impedirlo. Los más recientes son Croacia, Hungría y Eslovaquia.

El matrimonio homosexual es un tema tan incómodo que el presidente de la Organización de los Estados Americanos dijo hace poco que el matrimonio entre personas del mismo sexo no sería impuesto por la organización que encabeza.

A pesar de esa promesa, la Corte Interamericana de DDHH le acaba de abrir las puertas de los colegios al lobby homosexual que someterá a una terapia de reeducación a los pobres niños chilenos …

¿Le parece a Ud. que esto pueda ser considerado un derecho de los niños? ¿No será más bien una forma de acoso psicológico de los promotores de la ideología de género que quieren clavar sus garras en la conciencia inocente de los menores que  dependen de sus padres?

Como Ud. ve, lo que se esconde por detrás del tema de las tareas para la casa es mucho más grave de lo que aparece a primera vista. Es arrancar a los padres el derecho prioritario de educar a sus hijos conforme sus propias convicciones para poder someterlos a un programa de trasbordo ideológico forzado.

Si Ud. que nos oye es padre o madre de familia, o abuelo o apoderado, le sugerimos que se informe bien qué le están enseñando en el colegio y que haga sentir su voz como responsable de la formación de sus hijos o nietos.

Es su derecho, pero también su deber.

Muchas gracias por su audición, y recuerde que nos puede seguir en www.accionfamilia.org

Hasta la próxima semana en esta misma SU emisora.

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