Familia, educación y el rol de los abuelos

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Estimado radioyente, 

Hace pocos días atrás, aprovechando los momentos de ocio forzado que nos proporciona la cuarentena, vi un interesante programa de cómo se preparaba una cena de gala para recibir a los reyes de Suecia, por parte del Presidente de Francia en el Palacio del Eliseo. 

Eran entrevistados los responsables de las distintas reparticiones que se deberían encargar de la cena en cuestión. Desde el cocinero, pasando por la florista, los guardaespaldas y agentes de seguridad, la Guardia Republicana con sus uniformes de gala, los mozos que se encargarían de servir el banquete, la sommelier, responsable de escoger los vinos de acuerdo con el menú, hasta los que se encargarían de lavar la vajilla al final del banquete. 

Todas las declaraciones eran interesantes, sin embargo, lo que más me llamó la atención, en la amplia gama de preocupaciones y de aptitudes de los diferentes responsables, fue la de un joven aprendiz de 15 años, quien comenzaba a dar sus primeros pasos en la alta cocina que caracteriza a esa nación. Interrogado por qué estaba dedicado a la cocina, cuando habían tantos otros trabajos que podrían haberlo atraído, él respondió que fue por su abuela, que le enseñó a preparar postres en su casa. 

A su vez, el jardinero del Eliseo, que cuida un parque de una hectárea en medio de la ciudad luz, y que lleva más de veinte años dedicado a podar, plantar y sembrar en el mismo jardín, consultado por qué había dedicado su vida a ese trabajo, respondió que sus abuelos le habían enseñado a gustar del trabajo manual en la tierra. 

Tanto el joven aprendiz de 15 años, que comenzaba su vida laboral, cuanto el jardinero que estaba cerca de su jubilación, reconocieron el papel fundamental que habían tenido sus abuelos al elegir el tipo de actividad al cual dedican su existencia.

Tal reconocimiento del papel de los abuelos en la elección de rumbo a dar a la propia vida,  me llevaron a buscar más antecedentes lel modo que los abuelos pueden influir en la educación de los nietos y cómo es que esa influencia se ejerce en otros países del mundo. 

Creo que si Ud., estimado radioyente que nos oye, ya tiene la dicha de ser abuelo o abuela, ciertamente le podrá interesar conocer su papel en la educación de los nietos. 

En el estudio: “EL PAPEL DE LOS ABUELOS EN LA EDUCACIÓN DE SUS NIETOS: LA PERCEPCIÓN DE LOS PADRES Y MADRES DEL ALUMNADO DE EDUCACIÓN INFANTIL” de autoría de Ana María Montesinos, Antonio Martínez, y otros, todos investigadores de la Universidad española de Murcia, se concluye que:

“Centrándonos en el objetivo de valorar la importancia que tienen los abuelos en la educación de sus nietos, se evidencia:

  • Que el papel de los abuelos es importante para transmitir la historia familiar (92.8%). Además, un 95.6% de los padres o tutores opina que los recuerdos familiares son importantes para la educación de sus hijos.

 

  • Que también es importante la labor de los abuelos para la trasmisión de los valores morales a sus nietos (82.4%), no considerándose tales valores anticuados. El 63.3% piensa que los abuelos deben tener un papel principal en la trasmisión de valores a sus nietos.
  • Además nos encontramos con que el 92.6% de los padres o tutores respeta y valora los consejos y opiniones que los abuelos le dan a sus hijos. 
  • A su vez, el 70.6% considera fundamental el papel de los abuelos en la educación de sus hijos a todos los ámbitos y en todos los contextos.
  • El 43.5% de los padres o tutores cree que los abuelos malcrían a sus nietos y el 56.5% piensa lo contrario.

 

Para dar respuesta al objetivo relativo a la identificación de los distintos roles que tienen los abuelos en la relación con sus nietos, destacamos:

 

  • Casi unánimemente (un 95.6%) los padres consideran que los abuelos ejercen un gran papel en la vida de sus nietos.
  • El 73.1% opina que los abuelos deben impartir disciplina a los nietos.
  • Todos los padres o tutores piensan que es fundamental que sus hijos tengan contacto con sus abuelos.
  • El 83.8% está de acuerdo en que la relación que tengan los padres con sus figuras paternales o suegros influye en la que mantienen sus hijos con estos.
  • El 98.5% de los padres o tutores afirma que sus hijos son felices con sus abuelos, al igual que opina que son una buena compañía para ellos (92.7%); el 88.3% cree que los nietos hacen que los abuelos se sientan útiles y que el papel de los abuelos en la familia es imprescindible (89.8%).
  • El 65.2% de los padres o tutores está de acuerdo en que los abuelos mencionen la muerte delante de sus nietos, pero también el 34.8% opina lo contrario. 
  • Se observa que el 89.5% no está de acuerdo con llevar a los abuelos a las residencias o asilos; en el caso de que los abuelos tengan una enfermedad grave, el 78% opina que los nietos no deben de dejar de ir a verlos”.

 

Hasta aquí el resultado de las investigaciones de la Universidad de Murcia. De ellas, todas muy interesantes, destacamos dos que nos parecen particularmente importantes. 

La primera es la de que la importancia asignada a la labor de los abuelos para la trasmisión de los valores morales a sus nietos, (82.4%), no considerándose tales valores anticuados. El 63.3% piensa que los abuelos deben tener un papel principal en la trasmisión de valores a sus nietos.

 

Es decir, los abuelos no deben querer parecer ni jóvenes ni cómplices de sus nietos para ser por ellos querido y estimados. Su papel primordial consiste en saber transmitir los valores de la familia, contarle las hazañas (verdaderas o muy mejoradas) de sus antepasados, y a mostrarles que existen valores y virtudes que trascienden la moda, como son la honradez, el amor al prójimos, el respeto de las cosas sagradas, de los bienes ajenos. En una palabra, lo que nos ensañan los 10 mandamientos desde la época del Antiguo testamento…

 

La segunda afirmación a destacar en la investigación es aquella que sostiene que “el 89.5% no está de acuerdo con llevar a los abuelos a las residencias o asilos; en el caso de que los abuelos tengan una enfermedad grave, el 78% opina que los nietos no deben de dejar de ir a verlos”. El motivo por el cual ese casi 90% opina que no se debe llevar a los abuelos a una residencia o asilo es que en ella, el abuelo tendrá probablemente todas sus necesidades bien atendidas, menos la principal de ellas: una razón para vivir. 

 

Al contrario, el abuelo por más viejo y enfermo que esté, viendo llegar a su casa a un niño que es su nieto, siente que aún tiene algo para dar y para transmitir, y con eso se siente más atendido que con todos los remedios y enfermeras a su disposición. 

 

En el fondo, el papel de los abuelos en la educación de los nietos es la de representar la importancia de la tradición. Es a ellos que les corresponde, quizá más aún que a sus propios padres absortos por las contingencias de una vida difícil donde es necesario “ganarse el pan de todos los días”, el papel de aquello que nos trasciende, que nos explica y que nos orienta. 

 

Tal papel es tan natural a los abuelos, que él ha sido común en todas las civilizaciones y en todas las épocas. 

Tomemos el caso de la China, una de las más antiguas civilizaciones del mundo. No la actual, esclavizada por el comunismo, donde las familias son obligadas a no tener más de un hijo y en la que el papel de los abuelos debe sumar al de los padres pues estos muchas veces deben trabajar fuera de la propia ciudad o tantas horas que no les queda tiempo para cuidar del hijo. 

 

Sin embargo, cuando en la China imperial, los siglos se sumaban a los siglos, en las dinastías Ming, Liang, Tang posterior, Jin o la Dinastía Han, para sólo nombrar algunas, la familia –llamada Jia- era considerada la estructura social por excelencia. La vida familiar y la organización social resultaban inseparables. Era, en la familia, donde encontraba su fundamento el Estado.

 

Pero para comprender la naturaleza del modelo tradicional de familia china y su implicación social, hay que tener en cuenta los valores tradicionales que la estructuraron. 

Así, en su escala de valores se otorgaba gran importancia a la formación de familias numerosas, con los abuelos, los padres, los hijos y los nietos. Este tipo de familias, en las que convivían tres, cuatro y hasta cinco generaciones era la normal y la ideal, llegando a considerarse vergonzoso dividirlas. 

***

Como Ud. puede ver, estimado radioyente, el papel de los abuelos ha sido siempre y todos los lugares un factor fundamental en la construcción de una sociedad sana y orgánica.  Gracias por su audición y recuerde que nos puede seguir semanalmente en esta SU emisora en el mismo día y hora. 

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