Dos atentados contra la familia: Ley de Identidad de género y acuerdos UC

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Estimado radioyente:

La semana pasada, se verificaron dos  graves atentados contra la integridad de la familia y de la moral pública.

El primero de ellos fue la promulgación de la ley de Identidad de Género. El Presidente Piñera quiso “lucirse” rodeado de “trans”, “bis”, “homos” y otros tipos de “géneros”, para demostrar que su gobierno, promotor del proyecto, es supuestamente inclusivo y no discriminador.

Sin embargo, al mismo tiempo que le abre las puertas a todo tipo de conductas sexuales, (se habla de más de cien tipos diferentes de género, que serían otras tantas aberraciones) cierra las puertas a los derechos de la familia cristiana y natural, o sea a la inmensa mayoría de las familias del País.

En efecto, ¿qué ocurrirá cuando un niño de 14 años quiera “cambiar su registro de identidad y los padres se opongan a ello? ¿Qué sucederá cuando los manuales para kínder o las dinámicas para salas cunas, comiencen a introducir esta ideología a niños desde los primeros meses de su existencia? ¿Qué pasará en un matrimonio cuando uno de los esposos declare que “cambió de identidad de género”?

¿Tendrán los padres o el cónyuge derecho a oponerse? ¿Podrán los padres de familia formar a sus hijos de acuerdo a sus conceptos cristianos de que Dios creó “al hombre y a la mujer” para que se unan y tengan hijos? ¿Podrá la Iglesia –siguiendo su doctrina  mantenida durante siglos- enseñar que las conductas sodomíticas son “intrínsecamente desordenadas”?

Obviamente no, pues ellos, si se oponen a esta ley que les reconoce “derechos” a todas las desviaciones sexuales, pasarán a ser considerados como “no inclusivos” y “discriminadores”. Así, Piñera abriendo las puertas con esta ley a unos pocos, excluye y discrimina a la gran mayoría, para no decir a la casi totalidad de la población, imprimiendo al País un impulso rumbo a un despeñadero moral.

Pero no se crea que con esta ley el lobby homosexual se da por satisfecho. Al contrario, por ocasión de su promulgación los portavoces del movimiento lamentaron que: “Pese al avance de la ley, (que), los niños, niñas y adolescentes menores de 14 años fuesen excluidos de la ley. (…). Es una evidente violación a derechos humanos que esperamos sea corregida lo antes posible con un nuevo proyecto de ley”.

En otras palabras, lo que pretenden ahora es la legalización de la pedofilia, ´pues si exigen que un menor de 14 años pueda cambiarse de sexo, obviamente también exigirán que pueda consentir en tener relaciones sexuales, necesariamente homosexuales, con lo cual cae el último amparo a la protección de los menores de edad.

En efecto, Chile se sumará a partir de ahora a la persecución oficial contra los principios de la moral cristiana, basada en la naturaleza ordenada y en los preceptos de la Ley de Dios. Y eso ocurre precisamente durante el Mes de María, en que los católicos rezamos: “Sí, los lirios que tú nos pides son la inocencia de nuestros corazones”.

El segundo golpe a la familia proviene nada menos que de la propia Universidad Católica.

En efecto, fueron publicados los “acuerdos” adoptados entre la Universidad Católica y el frente feminista que el año pasado se tomó ese plantel. Decimos “acuerdos”, pero en realidad ellos significaron una rendición total de la universidad en todos los puntos exigidos por el feminismo radical, lo cual redundará tarde o temprano en imponer la completa amoralidad.

En carta pública del Rector de la UC a los alumnos, éste transmite un elenco de los referidos “acuerdos”. Pasamos a transcribirlos para su conocimiento.

“Educación feminista interseccional: … creación de una instancia central que promueva, articule y coordine los temas de equidad de género a nivel de formación, gestión e investigación; el uso de un lenguaje genérico, que respete el castellano, en la documentación, reglamentaciones y comunicaciones institucionales;

“Mesa 5: Inclusión y Diversidad: “La mesa acordó identificar a los estudiantes en el sistema UC por su nombre social, eliminando la identificación por género en formularios de salud; (…); garantizar al interior de la universidad la accesibilidad a espacios físicos, materiales de clases, bibliografías y contenidos de divulgación, entre otros, de manera que los alumnos puedan, por ejemplo, participar en todo tipo de eventos y votaciones; dar a conocer los baños neutros;

“Mesa 7: Ley de aborto en 3 causales: No obstante los esfuerzos oficiales realizados para concretar la iniciativa, no fue posible avanzar en la instalación de la mesa, en la designación de todos sus integrantes ni en el establecimiento de objetivos, lo que determinó su cierre.”

O sea, se aceptaron todas las imposiciones feministas, y “sólo” quedaron afuera los niños por nacer. Más aún, el Rector de una Universidad que se hace llamar “católica” al referirse a temas que dicen relación a los atentados al pudor y a las buenas costumbres, no hace ninguna referencia, ni la nombra, a la virtud de la pureza y del pudor.

Pero los excluidos no son sólo los que están por nacer. Esta misma semana, el Profesor Gonzalo Rojas de la Escuela de Derecho de esa Universidad dio a conocer una declaración titulada: “Un nuevo maltrato”.

En su declaración el Profesor afirma: “Este martes 27 de noviembre he recibido una notificación de Marisol Peña Torres, Secretaria General de la PUC, por la cual amplía en 20 días hábiles más el plazo de investigación del proceso que la Universidad inició en mi contra el 10 de septiembre pasado, así como hace lo mismo en el proceso que pedí se iniciara contra los 7 alumnos que me denunciaron (un alumno de periodismo y todo el Comité Ejecutivo de FEUC 2018), a los que acuso de haber mentido sistemáticamente y de haber iniciado una campaña comunicacional en mi contra. (…)  Esta absurda Resolución sólo continúa perjudicando mi vida universitaria y humana: habré de vivir la próxima Navidad como un profesor procesado e inculpado. No hay derecho ni dignidad en seguir maltratando así a una persona”.

Agrega el Profesor Rojas Sánchez: “Qué distinta sería mi situación, pienso con ironía, si un grupo de esos cientos de alumnos leales que me han apoyado en estas tristes semanas se hubiesen tomado la rectoría: seguramente hoy yo gozaría de unos “acuerdos” firmados con el Rector.
A diferencia de lo que han informado con malicia algunos medios, permaneceré en la Universidad todo el tiempo que haga falta para conocer la sentencia y dejar en claro, una vez más, la injusticia flagrante y ahora, más encima, la negligencia, con que se está procediendo en mi caso. Si se piensa que se me va a doblegar por la vía de la dilación, cuenten los autores de esa estrategia con su más absoluto fracaso.
9. Quienes quieran ayudarme en esta causa, pueden escribir a un correo iniciado por un grupo de amigos,

defensarojas@gmail.com<mailto:defensarojas@gmail.com.

***

En conclusión, los “inclusivos de las minorías” han excluido la familia y sus bases morales que se sustentan en la doctrina de la Iglesia, la cual enseña, entre los Mandamientos de la Ley de Dios: “No cometerás acciones impuras”.

En realidad lo que tales iniciativas han proscrito es el Decálogo entero y lo que ellas pusieron en vigencia fue el slogan “Prohibido prohibir”, lanzado hace medio siglo por la Revolución universitaria de La Sorbonne en Francia.

Muy malas señales en un momento en que la Familia chilena se prepara a recibir a Niño Jesús el próximo 25 de Diciembre.

Gracias por su audición y recuerde que nos puede seguir en wwwaccionfamilia.org o en esta su emisora, semana a semana en esta misma hora.

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