Cambio climático o Psicosis ambiental

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No cabe duda que los temas ambientales están en los titulares de todas las noticias.  Máxime en esta semana pasada por ocasión de la Cumbre de la ONU sobre el Cambio climático.

Las declaraciones formuladas en la Cumbre fueron realizadas en un ambiente de melodrama. “O cambiamos de consumo o se acaba el mundo”, pareció ser la consigna general.

Para aumentar el aspecto de fin de mundo las Naciones Unidas le dieron la palabra a los jóvenes para que hicieran sentir su indignación por el consumo de los mayores. En una especie de lucha generacional, la joven sueca Greta Thunberg apostrofó a todos los Jefes de Estado ahí reunidos:

“Esto está todo mal. Yo no debería estar acá, debería estar en el colegio, en el otro lado del océano. Ustedes vienen a nosotros, los jóvenes, buscando esperanza ¿Cómo se atreven? Me han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías. Pero yo soy una afortunada. La gente está sufriendo, la gente está muriendo, están muriendo los ecosistemas, colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva y de lo único que hablan es sobre el dinero y de cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¿Cómo se atreven?”.

De acuerdo a las noticias, la joven hablaba entrecortado y se le notaba visiblemente molesta.

A esta altura cabe una pregunta.

¿Es serio que para analizar el cambio climático se le dé la palabra a niños que no disponen de ningún conocimiento científico al respecto? ¿Es serio que en el momento de tomar decisiones no se oiga primero la voz de todo el mundo científico, incluso aquellos que ponen en tela de juicio los dogmas del calentamiento como futo del hombre? ¿Es serio que se tome como un dogma religioso un asunto que los científicos discuten? ¿Es serio que los países en desarrollo –como es el caso de Chile- comprometan su crecimiento para ser bien vistos por los países desarrollados? ¿Es serio que se quiera dejar estancado a los países pobres del África para que no aumenten el calentamiento global?

Todas estas son preguntas que los medios de comunicación no hacen y que aún menos responden.

Sin embargo ella son absolutamente centrales para abordar el tema.

Por ejemplo, por ocasión de los recientes incendios de zonas del Amazonas los países europeos llegaron a sugerir una intervención militar en la zona para quitarles el cuidado a los brasileños y dejar ese territorio en manos de las Naciones Unidas.

Sin embargo, resulta que en este período del año los incendios son habituales, y este año fueron menores que la media de los últimos 25 años. Resulta también que el Brasil es uno de los países que posee más áreas preservadas del mundo y que al mismo tiempo es uno de los mayores productores alimenticios del planeta.

Hay en todo esto una especie de histeria. Tal ambiente pretende contaminar a todo el mundo para evitar que se tomen las medidas serias y científicas, sin afectar el crecimiento de los países en desarrollo, ni querer un empobrecimiento de toda la población mundial, bajo el pretexto del cambio climático.

Obviamente que nadie puede ni debe querer que se acaben con los recursos naturales de los cuales se dispone para el mantenimiento de los hombres. Sin embargo desde los años 60’ los catastrofistas vienen prediciendo una hambruna generalizada si el mundo seguía creciendo en población.

Para evitar ese cataclismo los Estados incentivaron el control artificial de la natalidad, el aborto y otras medidas del género.

Pasado medio siglo de esos anuncios, el problema de la alimentación no existe sino como el de obesidad en los niños y jóvenes. La población no creció pero los ancianos si aumentaron, produciéndose un desequilibrio en la pirámide demográfica con perjuicio para unos y otros.

Esas y otras lacras han sido las consecuencias de adoptar soluciones en base a problemas presentados sin los debidos consensos científicos y en base a campañas de explotar la emotividad de las masas.

Por ejemplo, el profesor Luiz Carlos Molion, representante de América Latina en la Organización Meteorológica Mundial y postdoctorado en meteorología, dice que las reducciones de emisiones de carbono propuestas por la 15a Conferencia de las Partes sobre el Clima (COP-15) no tendrán un efecto en el clima global. De acuerdo a sus estudios, “El dióxido de carbono no controla el clima global.”

 

– La cantidad de carbono liberado por el hombre es pequeña, es insignificante en comparación con los flujos naturales de los océanos, el suelo y la vegetación. La atmósfera deja 200 mil millones de toneladas de carbono por año. El hombre solo lanza seis.

 

“De todas las personas aquí en Brasil, puedo ser el climatólogo más veterano”. Molion ha estado estudiando el clima desde 1970 y dice que cuando completó su doctorado hace 35 años en los Estados Unidos, el “consenso” de la época era que el mundo estaba en una Edad de Hielo. Hoy, también enseña en la Universidad Federal de Alagoas.

Pero el Profesor Molión no es el único en afirmar estas consideraciones sobre los cambios climáticos.

Otros científicos de renombre mundial afirman que no es posible proyectar el clima global con precisión suficiente para justificar los intervalos proyectados para la temperatura y el aumento del nivel del mar, durante el próximo siglo. No se puede concluir en concreto que la corriente de las proyecciones del IPCC son demasiado altos o demasiado bajos, pero que las proyecciones tienden a ser inexactos debido a las deficiencias de los modelos actuales del clima global.

Garth Paltridge: miembro visitante ANU y científico ex Jefe de Investigaciones de la División de Estudios Atmosféricos de CSIRO, y Director retirado del Instituto Antártico Cooperativo de Estudios: «Hay razones científicas sólidas y directas para creer que la quema de combustibles fósiles y el consiguiente aumento de dióxido de carbono en la atmósfera dará lugar a un aumento de la temperatura media del mundo por encima de lo que de otro modo sería el caso. Si el aumento será lo suficientemente grande como para ser visible sigue siendo una pregunta sin respuesta».

Timothy F. Ball, profesor de Geografía, University of Winnipeg: «[El clima mundial] se calentó entre 1680 y 1940, pero desde 1940 se está enfriando. La evidencia de “calentamiento” se debe a registros distorsionados. Los datos satelitales de temperatura, por ejemplo, muestran enfriamiento» . «Ha habido calentamiento, no hay problema. Nunca debatí eso, nunca disputé eso. La disputa es, cuál es la causa del calentamiento. Y por supuesto el argumento de que el CO2 antropogénico se ha añadido a la atmósfera es una causa injustificada, porque el CO2 no calienta…»

De acuerdo con Ball​ «La temperatura no ha aumentado… Lo que ha cambiado es el estado de ánimo del mundo: se ha calentado por esta creencia en el calentamiento global» ​ «Las temperaturas declinaron de 1940 a 1980 y a principios de los años setenta, el enfriamiento global sería el consenso… Hacia los años noventa, las temperaturas aparecen como opuestas y el calentamiento global pasaría a consensuarse. Aparece otro ciclo antes de retirarse, y el mayor mecanismo y la temperatura global tiende hoy a indicar un enfriamiento» (5 de febrero de 2007)10​

Vincent R. Gray, químico del carbón, fundador de la Coalición de la Ciencia Climática de Nueva Zelanda: «Las dos principales afirmaciones “científicas” del IPCC son: 1) el planeta se está calentando, y 2) el responsable del calentamiento es el incremento de las emisiones de dióxido de carbono. La evidencia científica correspondiente a ambas afirmaciones es fatalmente defectuosa».

***

Como Ud. puede ver estimado radioyente, el tema del cambio climático y sus agentes, es todavía muy discutido en el campo científico. No es el caso entonces de darle la palabra a los niños para que solucionen un problema en el cual ni siquiera los expertos han llegado a una solución de consenso.

Muchas gracias por su audición y recuerde que nos puede seguir semana a semana en esta SU emisora o en www.credochile.cl

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