Algunos criterios y orientaciones para el voto católico

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Criterios y orientaciones para el voto católico en el plebiscito

Estimados radioyentes:

Estamos en las vísperas de dos importantes elecciones que decidirán los destinos nacionales e internacionales.

La primera de ella tendrá lugar en nuestro País el próximo 25 , donde los chilenos deberemos optar por aprobar o rechazar una nueva Constitución.

La otra elección se llevará a cabo en los Estados Unidos, dos semanas después que la nacional, el 3 de noviembre próximo.

En ambas elecciones votará una importante proporción de católicos, proporción tan decisiva que ella sola podría decidir el resultado en ambos países.

Por este mismo motivo, el voto católico está en el centro de las atenciones, tanto en los Estados Unidos cuanto en Chile. No hay duda que ambas elecciones serán de distinta naturaleza. En Chile se debe decidir si se cambia o no la actual Constitución. En los Estados Unidos se debe decidir por dos candidatos a ocupar la presidencia de esa importante nación.

Sin embargo, a pesar de que las elecciones tienen diferente motivo de convocación, no es menos cierto que los criterios morales para elegir por una u otra opción, son los mismos.

Por este motivo, y siendo que uno de los candidatos norteamericanos, a pesar de decirse católico es públicamente favorable al aborto, una importante página pro vida de ese País quiso consultarle al Cardenal Ludwig Muller, ex Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuáles son los criterios que los católicos deben asumir al respecto.

Las respuestas del Cardenal tienen plena vigencia en nuestra situación, pues si bien es cierto que el plebiscito no preguntará respecto del aborto, no es menos claro que quienes condujeron a este plebiscito, en especial los movimientos feministas, pretenden introducirlo en una nueva Constitución, como ellas mismas lo han declarado, en el caso de ganar la opción Apruebo.

Pasemos entonces a las preguntas y respuestas.

En primer lugar, el prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe dice al periodista Sr. Edward Pentin que la Iglesia debe asumir la tarea de exigir y promover que la política tenga una base moral.

Su Eminencia, ¿cuáles son sus opiniones generales como observador de las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos?

Cardenal: Estados Unidos es el país líder en Occidente. Representa la democracia y el Estado de derecho, en contraste con todos aquellos Estados en los que los derechos humanos son pisoteados por un régimen dictatorial o una oligarquía ideológica. Si todos los estadounidenses acatan su Constitución y si los millones de cristianos y religiosos allí dan un ejemplo de respeto por sus conciudadanos y caridad, entonces Estados Unidos puede cumplir su tarea política en la política internacional y también orientar su vida interior hacia el bien común ( bonum commune ). El país necesita una reconciliación interior.

Periodista: Dadas sus opiniones sobre el aborto, el “matrimonio” entre personas del mismo sexo y las inclinaciones socialistas generales, ¿puede un católico votar en conciencia por alguien como el ex vicepresidente Joe Biden?

Cardenal:

Solo Dios tiene derecho a juzgar a una persona. Pero una elección democrática también se trata de medir las propuestas de los candidatos por sus consecuencias. Porque por sus frutos reconoceréis a los falsos profetas (Mateo 7:16) dice Jesús en el Sermón del Monte. De ninguna manera se justifica el asesinato de personas inocentes, la devastación de iglesias y símbolos religiosos y nacionales mediante la protesta contra el fracaso de los representantes individuales de la autoridad estatal. Los políticos católicos también están obligados a hacer todo lo posible para garantizar que la vida del feto esté protegida por la ley.

Cualquier (candidato) que promueva activamente la legalización del aborto y la eutanasia no es elegible para ser votado por un católico, ni por persona religiosa o fiel a Dios.

Periodista: ¿Puede un católico votar en conciencia por el presidente Donald Trump, dadas sus controvertidas opiniones sobre la inmigración, la pena de muerte, su inmoral vida personal pasada?

Cardenal: Todo ser humano debe ahora en su conciencia, y luego ante el tribunal de Dios, responder por todos sus pensamientos, palabras, obras y omisiones ante su Creador y Redentor. Desafortunadamente, el lenguaje utilizado en la política y los medios de comunicación se ha vuelto muy duro y brutal.

Los disidentes ya no son respetados con argumentos, sino difamados personalmente. Es obvio que los oponentes ideológicos de Trump lo acusan precisamente de esas cosas de las que ellos mismos son culpables. Tienen la prensa mundial en sus manos y hacen un uso incontrolado de la posibilidad de incorporar el espíritu de su corrección política.

Periodista: ¿Daría la Sagrada Comunión a un político (pro aborto)  como Joe Biden?

Cardenal: No debería haber debate público respecto de la Comunión. Pero su párroco y su obispo, que son responsables de su salvación eterna, deben decirle claramente a él y a otros católicos pro-abortistas que el asesinato de un ser humano en el útero es un pecado grave y que legalizar el aborto significa participar en un “despreciable crimen ”( Gaudium et spes 51; cf. 27). Así lo dice el magisterio de la Iglesia en el Concilio Vaticano II y, hasta el día de hoy, el Papa Francisco.

 

Periodista: ¿Qué les dice a algunos obispos y sacerdotes en los Estados Unidos que han respaldado, o al menos han hablado comparativamente favorablemente, de cualquiera de los candidatos presidenciales?

Cardenal: Los obispos y sacerdotes no deben anteponer sus preferencias políticas a su servicio a la salvación eterna. Deben usar su influencia para formar la conciencia de los fieles, de modo que los cristianos, incluso en asuntos del bien común, tomen sus decisiones de acuerdo con la ley moral natural y las instrucciones de Cristo. En un estado democrático, los pastores de la Iglesia no pueden decir a los fieles a quién elegir, sino solo si un candidato o un partido es contrario a los requisitos esenciales de la ley moral natural. La cuestión moral básica es que nadie tiene derecho a matar a otra persona por su propio interés o ventaja, especialmente la madre (junto con el padre) que tiene el deber de preservar, retener y fomentar la vida y el bienestar de su propio bebé .

Son contrarias a la dignidad de la persona humana: “cualquier tipo de asesinato, genocidio, aborto, eutanasia o autodestrucción voluntaria … trata de personas … esclavitud … condiciones de trabajo indignas …” ( Gaudium et spes 27).

Periodista: ¿Deberían el Vaticano y los obispos estadounidenses ser más claros, en su opinión, sobre a quién deberían votar los fieles dadas las posiciones de un candidato sobre cuestiones morales clave que chocan con las de la Iglesia?

Cardenal: El Papa y los obispos no son los agentes de un tira y afloja político, pero deben dar testimonio de la primacía (prioridad) del bien común sobre la lucha por el poder. La moralidad está por encima de la política y es la medida con la que se la juzga. Sería absurdo dejar que gobiernos e instituciones internacionales socialistas y obsesionados con el género o ciertas “fundaciones filantrópicas” se salgan con la suya con violaciones de los derechos humanos (mediante (la imposición) del aborto, la eutanasia, la destrucción del matrimonio natural y la familia).

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Hasta aquí la entrevista y las respuestas del Cardenal Muller, se las ofrecemos como contribución a iluminar su conciencia para la votación del próximo 25 de octubre.

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