“Al menos un millón de muertos”

1 61

Cuando en 1972 el “Comandante Pepe” declaró delante de periodistas que lo entrevistaron en su campamento de Panguipulli, que se deberían producir al menos “un millón de muertos” para el triunfo de la revolución, Chile tenía una población de 9 millones de habitantes.

Es decir, de 9 personas, él pensaba que se matase a una. Lo que quiere decir que no habría quedado familia sin un deudo asesinado. Uno de sus padres, de sus hermanos o de sus tíos, o Ud. mismo que nos lee, podrían haber sido muertos.

No adelanta decir que su afirmación era sólo para impresionar, pues tres años después, la misma secta comunista produjo entre dos y tres millones de muertos en Camboya. Tampoco adelanta decir que Chile no era Camboya y que aquí no habría ocurrido tal genocidio, pues la secta marxista, a la que pertenecía el guerrillero entrevistado, asesinó más de 200 millones de personas en los más variados países y culturas, de acuerdo al documentado estudió “El libro negro del comunismo”.

En realidad, el millón de muertos chilenos no habría sido sino “un pelo de la cola” en la zaga de víctimas del comunismo mundial, bien llamado por el Papa Benedicto XVI como “la vergüenza de nuestro tiempo”.

Transformar uno de los epicentros en que se planeaba y preparaba este genocidio de chilenos en un “Monumento Nacional” por parte del Presidente de la República, en virtud de una resolución del Consejo de Monumentos Nacionales, es simplemente una aberración.

Más aún, este decreto constituye la consagración de la violencia como medio supuestamente lícito para alcanzar los fines de cualquier organización. Terroristas del sur, estudiantes con Molotov y todo tipo de violentistas deben estar sintiéndose fascinados con la propuesta.

¡Es el fin del Estado de Derecho y un atentado a los padres de familia que quieren educar a sus hijos como ciudadanos honestos, trabajadores y pacíficos. Pues si el Estado de Chile establece como Monumento Nacional el lugar donde se conspiró para promover el asesinato de un millón de chilenos, ¿Cómo podrán los padres de familia inculcar en sus hijos el rechazo a la violencia?

¿Le parece a Ud., estimado radioyente, que ese lugar puede ser transformado en un “Monumento Nacional”?

¿Cree que esa resolución puede ser promovida por un Gobierno que se dice defensor del orden jurídico y de la moral cristiana?

¿Considera Ud que se puede permanecer indiferente ante esta resolución?

Si Ud. respondió que NO a estas tres preguntas, entonces le sugerimos que entre en la página wwwcredochile.cl y firme el mensaje dirigido a las autoridades del Consejo Nacional de Monumentos para que cancelen definitivamente este Decreto.

https://www.credochile.cl/comandante-pepe

Para animarlo a dirigir su mensaje de protesta lo invitamos oir a continuación algunos trechos de lo que ocurrió en Camboya, dos años después de que aquí se quería asesinar al menos a un millón de chilenos.

En Camboya lo hicieron realidad, y no sólo con un millón, sino que con más de dos millones de camboyanos.

Pasamos el micrófono a un historiador español que nos informa al respecto

(7’ a 9’ de grabación)

Como Ud. puede ver, en Chile nos salvamos por poco. Pero que ahora, más de 40 años de transcurridos estos hechos se nos quiera imponer como monumento a los DDHH el lugar donde precisamente se pretendía matar a un millón de chilenos, es demasiado!

Por eso lo invitamos a entrar a credochile.cl y enviar su protesta a las autoridades del Consejo Nacional de Monumentos en Chile.

Muchas gracias por su audición y recuerde que nos puede seguir en wwwcredochile.cl o en esta SU emisora, semana a semana en esta misma hora.

Déjanos tu opinión

1 Comment
  1. Julio Basoalto Vergara says

    Nuestro actual gobierno nunca ha representado a nuestra derecha nacional y será recordado como una continuación del sometimiento la izquierda ideológica en nuestro país.

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.