Desigualdad: La verdadera posición de Chile

0 290

Temas Públicos  Nº 1.106 19 de abril de 2013 www.lyd.org  ISSN 0717-1528

Un diagnóstico errado es uno de los principales peligros al momento de definir políticas públicas, ya que se pueden terminar invirtiendo cuantiosos fondos públicos en resolver un problema que nunca existió o, peor aún, en empeorar la situación que se pretendía solucionar.

Ésta es la situación por la que atraviesa actualmente el debate sobre desigualdad en Chile, donde sorprende la difusión que ha alcanzado una afirmación que sin fundamento y de tanto repetirse se empieza a usar como si fuera una verdad: que Chile es uno de los países más desiguales del mundo. (…)

El acceso a la salud y a la educación básica y media son universales y el acceso a la educación superior alcanza a más del 70% de los alumnos que egresan de la enseñanza media, cifra comparable a la de los países más avanzados del mundo. Si no se reconocen los logros es imposible avanzar, porque implica una falta de claridad o de acuerdo en los objetivos que queremos alcanzar.

Lamentablemente, el debate se ha concentrado solamente en un par de indicadores publicados por organismos internacionales de prestigio, que además son citados erróneamente. Adicionalmente, no se toma en cuenta que se trata de cifras que no son comparables entre países, por las múltiples diferencias metodológicas con que se construyen. (…) En la Tabla N° 1 vemos que Chile se ubica al medio del ranking de desigualdad de la región, mientras que en la Tabla N° 2, se ubica en la segunda mitad

Las medidas de desigualdad publicadas por organismos internacionales se construyen con datos provenientes de encuestas de ingresos, que tienen diseños y objetivos distintos en cada país. Székel y Hilgert (1999)1 exploran el impacto de las diferencias metodológicas en la elaboración de los datos y concluyen que en América Latina la mayor parte de las diferencias en las medidas de desigualdad se deben a la forma en que se producen y tratan los datos, y no a diferencias genuinas en su distribución de ingresos. Además, en Chile los datos de las encuestas se ajustan para que sean compatibles con las Cuentas Nacionales. Este ajuste no se hace en los otros países de América Latina o del resto del mundo, tampoco se trata de una metodología estándar o ampliamente aceptada, y lo más importante, distorsiona artificialmente las cifras de desigualdad.

(…) Chile con los de otros países, nos damos cuenta que, en realidad Chile es el país con la tercera distribución de ingresos más pareja de la región.

Conclusión Las campañas políticas y otros actores públicos repiten una y otra vez que la desigualdad de los ingresos en Chile es la peor del mundo y que los avances han sido nulos en las últimas décadas. Todo lo anterior es desmentido por las cifras oficiales. A nivel regional, la CEPAL registra tanto en el Gini como en el índice 20/20 que Chile se ubica en la media regional.

Ayúdenos a llegar a miles de personas como usted.