José Miguel Vivanco, director de HRW: “Bachelet tiene la obligación de mostrarle al mundo la realidad de Venezuela sin maquillaje”

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La Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, aterrizará mañana miércoles en Caracas para realizar su primera visita al país desde que asumió el cargo en septiembre de 2018. El viaje tendrá lugar luego de que el Presidente Nicolás Maduro le enviara una invitación y después de que grupos opositores al régimen chavista exigieran su presencia en reiteradas oportunidades, con el objetivo de que presenciara “en vivo y en directo” la situación humanitaria que los afecta y que ha provocado que más de tres millones de venezolanos hayan salido de su país desde 2015, según cifras de la Agencia de la ONU por los Refugiados (Acnur).

El paso de la exmandataria se prolongará hasta el viernes, día en que se espera entregue una declaración final. Dentro de su agenda se esperan encuentros con Maduro y con el líder opositor Juan Guaidó, además de reuiones con víctimas de abusos y violaciones a los derechos humanos, con representantes de la sociedad civil, líderes religiosos y autoridades universitarias. Las expectativas son altas y han generado el espacio para que distintos organismos soliciten resoluciones a la Alta Comisionada que permitan destrabar la crisis.

En este contexto, el director para Américas de Human Right Watch, José Miguel Vivanco (@jmvivancohrw), señaló en entrevista con La Terceraque Bachelet “deberá ser objetiva” para relatar la realidad del país que es una. “En Venezuela no hay responsabilidades compartidas”, indicó.

¿Cuál es la realidad de los derechos humanos en Venezuela?

Venezuela enfrenta una de las crisis más agudas de derechos humanos que hemos visto en la región en muchísimo tiempo. La combinación de la brutal represión contra opositores, la emergencia humanitaria y el éxodo masivo de venezolanos no tiene precedente. Hay cientos de presos políticos, incluidos muchos civiles procesados ante tribunales militares. Numerosos manifestantes han sido torturados y asesinados por las fuerzas de seguridad y grupos armados del gobierno que gozan de impunidad. Los índices demuestran un aumento en la desnutrición infantil, debido a la escasez de comida, y el sistema de salud está colapsado. Al menos 4 millones de venezolanos — más del 10% de la población— han huido de esta situación calamitosa.

¿Cuál debería ser el principal objetivo del viaje de Michelle Bachelet a Venezuela? ¿Qué se podría conseguir con esto?

Bachelet tiene la oportunidad y la obligación de mostrarle al mundo la realidad de Venezuela sin maquillaje. Debe exigir acceso a alguno de los siniestros centros de detención, a los hospitales que ella escoja, a los presos políticos. Si se lo permiten, podrá describir lo que vio y la realidad de las víctimas. Y sino, podrá denunciar que la dictadura de Maduro juega a la apertura para aplacar la presión internacional y asegurarse que todo siga igual.

¿La visita genera el riesgo de validar a Nicolás Maduro?

Ese es el riesgo principal y, si Bachelet no mide bien lo que dice y hace, podría ocurrir. Bachelet debe ser objetiva al relatar la realidad en el país, pero de ninguna manera puede ser neutral ante esta situación. En Venezuela no hay responsabilidad compartida. Hay un estado represor de un lado y víctimas de sus abusos del otro. Y Bachelet, como Alta Comisionada, debe estar del lado de las víctimas.

¿Con qué personas no debería dejar de reunirse? ¿Qué lugares debería visitar?

En apenas dos días y con el listado de autoridades con las que anunció que se reuniría, no tengo claro cómo lo hará, pero debería ir a los sitios que Maduro y sus aliados no quieren que vaya. Que visite el Hospital de Niños JM de los Ríos en Caracas, por ejemplo, pero que exija ir con las madres de los pacientes que están muriendo y no tienen para comer, o con los valientes médicos residentes que luchan desde adentro. Lo que no puede hacer son paseos con escenografía o limitarse a reuniones protocolares a puertas cerradas que pudo haber tenido en su oficina en Ginebra. Ella debe darle un sentido a su presencia en Venezuela.

LA ALTA COMISIONADA PARA LOS DERECHOS HUMANOS DE NACIONES UNIDAS, MICHELLE BACHELET.

¿Cómo evalúa hasta ahora el rol de Naciones Unidas en Venezuela?

(António) Guterres, el Secretario General, recién se está despertando y después de mantener por años una diplomacia silenciosa ineficaz está reconociendo tímidamente que hay millones de venezolanos que necesitan asistencia humanitaria. El Consejo de Seguridad ha tratado el tema de Venezuela, pero obviamente Rusia y China juegan en contra. El Consejo de Derechos Humanos adoptó la primera resolución sobre Venezuela en 2018 y le solicitó a Bachelet que presente un informe en las próximas semanas — este fue un paso muy importante. Veremos si Bachelet aprovecha esta gran oportunidad.

¿Qué esperaría que diga la Alta Comisionada estando allá?

Que diga la verdad sin adornos. Que sea la voz de las víctimas y los más vulnerables.

En una carta el domingo, Henrique Capriles dijo que el gobierno de Maduro intentará mostrarle una fachada de lo que ocurre en Venezuela, ¿Cómo debería manejar esto Michelle Bachelet?

De eso no tengo dudas, es parte del manual de toda dictadura. El libreto del régimen incluye también la liberación de un grupo de presos políticos para robar titulares. Me pregunto si Bachelet hará como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos cuando visitó Argentina en los tiempos de Videla, que expuso lo que ocurría en los centros de detención clandestinos y no se dejó manipular o intimidar por el régimen. Estaremos muy atentos a esta visita y al informe que Bachelet presentará ante el Consejo de Derechos Humanos a principios de julio.

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