CHILE: Una “inmensa” minoría dispuesta a acabar con la libertad

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Hoy esa revolución se libra en Chile, mañana en Colombia, en España, quizá dentro de unos años en el católico Ecuador, por ello es necesario la colaboración de todos los hispanos de bien para parar a la hidra revolucionaria.

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Con respecto al plebiscito del pasado domingo en Chile muchos medios informativos dieron la noticia con titulares como “Los chilenos aprobaron por amplia mayoría la redacción de una nueva Constitución”, sin embargo es necesario hacer algunas precisiones.

  • El plebiscito no fue pedido por el pueblo chileno. Fue la izquierda bolivariana la que organizo protestas protestas sociales que estallaron hace un año y que no fueron secundadas por la mayoría del pueblo chileno. Se calentó artificialmente la calle y se aprovechó la existencia de un gobierno débil que no supo responder a las múltiples agresiones, destrozos callejeros, y profanaciones de iglesias.
  • El plebiscito se montó sobre una gran mentira: era necesario cambiar la constitución para solucionar los problemas de los chilenos. Todos sabemos que en su caso se requerían reformas legislativas, pero no cambio de constitución. La realidad es que la izquierda necesita una nueva constitución para ejecutar sus políticas liberticidas.
  • El apruebo no ha ganado. Es verdad que el “apruebo ha conseguido un 78 % y que el rechazo solo ha cosechado el 22 % de los votos, pero la participación ha sido tan solo de un 50,6%, señal del poco interés de los chilenos en el cambio constitucional.
  • El resultado no garantiza la paz social, pues las 155 personas que integrarán la convención ciudadana (lease oligarquía) serán elegidas en votación popular el próximo 11 de abril. Ya veremos como las calles se vuelven a convertir en escenarios de violencia controlada por la izquierda, y como vuelve a ser incendiados los templos católicos.
  • El nuevo texto será sometido a nuevo referéndum en el 2022, y estos dos largos años nadie se ocupará de los verdaderos problemas chilenos.
  • Hasta ahora el pueblo chileno vivió en paz, pero la división y el enfrentamiento ya son una triste realidad.
  • Con el “apruebo” solo ganan los bolivarianos que avanzan peligrosamente en tierra americanas (Cuba, Venezuela, Bolivia, México …) y que han logrado exportar su odio a España, en la que el gobierno PSOE/PODEMOS quiere ser la carta de presentación de las nuevas dictaduras en Europa. Chile ya es una pieza que consideran cazada, y la próxima víctima será Colombia.

    on respecto al plebiscito del pasado domingo en Chile muchos medios informativos dieron la noticia con titulares como “Los chilenos aprobaron por amplia mayoría la redacción de una nueva Constitución”, sin embargo es necesario hacer algunas precisiones.

      • El plebiscito no fue pedido por el pueblo chileno. Fue la izquierda bolivariana la que organizo protestas protestas sociales que estallaron hace un año y que no fueron secundadas por la mayoría del pueblo chileno. Se calentó artificialmente la calle y se aprovechó la existencia de un gobierno débil que no supo responder a las múltiples agresiones, destrozos callejeros, y profanaciones de iglesias.
      • El plebiscito se montó sobre una gran mentira: era necesario cambiar la constitución para solucionar los problemas de los chilenos. Todos sabemos que en su caso se requerían reformas legislativas, pero no cambio de constitución. La realidad es que la izquierda necesita una nueva constitución para ejecutar sus políticas liberticidas.
      • El apruebo no ha ganado. Es verdad que el “apruebo ha conseguido un 78 % y que el rechazo solo ha cosechado el 22 % de los votos, pero la participación ha sido tan solo de un 50,6%, señal del poco interés de los chilenos en el cambio constitucional.
      • El resultado no garantiza la paz social, pues las 155 personas que integrarán la convención ciudadana (lease oligarquía) serán elegidas en votación popular el próximo 11 de abril. Ya veremos como las calles se vuelven a convertir en escenarios de violencia controlada por la izquierda, y como vuelve a ser incendiados los templos católicos.
      • El nuevo texto será sometido a nuevo referéndum en el 2022, y estos dos largos años nadie se ocupará de los verdaderos problemas chilenos.
      • Hasta ahora el pueblo chileno vivió en paz, pero la división y el enfrentamiento ya son una triste realidad.
      • Con el “apruebo” solo ganan los bolivarianos que avanzan peligrosamente en tierra americanas (Cuba, Venezuela, Bolivia, México …) y que han logrado exportar su odio a España, en la que el gobierno PSOE/PODEMOS quiere ser la carta de presentación de las nuevas dictaduras en Europa. Chile ya es una pieza que consideran cazada, y la próxima víctima será Colombia.

     

    Nos quedan dos años de lucha, lucha que no atañe solo a los chilenos, sino que atañe a todos los pueblos que en el pasado formaron la católica hispanidad, pues no se engañe nadie, el objetivo de la revolución es acabar con la libertad, y para ello tienen que acabar con la catolicidad de la hispanidad.

    Desde Tradición Viva seguiremos dando la batalla para impedir el avance de la revolución que aunque cambie de nombre, no cambia de principios. Hoy esa revolución se libra en Chile, mañana en Colombia, en España, quizá dentro de unos años en el católico Ecuador, por ello es necesario la colaboración de todos los hispanos de bien para parar a la hidra revolucionaria, y desde Tradición Viva estamos dispuestos para dar la batalla, la de las ideas, y la de la acción.

CHILE: Una “inmensa” minoría dispuesta a acabar con la libertad

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