El nuevo “Papa negro” coqueteó con la Teología de la Liberación y el marxismo

0 21

¿AIRES NUEVOS EN LA COMPAÑÍA DE JESÚS? ¿DE JESÚS?

Gabriel Ariza                       Infovaticana                      7 de octubre de 2016

Arturo Sosa, nuevo superior general de los jesuitas, escribió en 1978 un artículo publicado en la Revista SIC en el que valoraba la postura de los cristianos que asumen el lenguaje e ideología marxista, algo que, planteaba, puede ser “necesario”.

En este artículo titulado “La mediación marxista de la fe cristiana”, Sosa reflexiona sobre este tema a partir de la experiencia concreta y la realidad de grupos cristianos en Venezuela y América Latina que vivían su fe desde el compromiso por la construcción de una sociedad socialista y que asumían el lenguaje e ideología marxistas. La opción de estos cristianos, señala Sosa, plantea dos tipos de problemas: aquellos que se refieren al problema de la mediación de la fe por las ideologías y situaciones históricas presentes y aquellos que se refieren concretamente al marxismo como ideología vehiculizadora de la fe cristiana. 

Sosa defiende en este artículo que “la fe cristiana sólo es posible encarnada en la historia” y que tener fe es haber sido capacitado para una relación con el Dios presente en la historia humana. Esta relación, señala Sosa, exige el movimiento de salir de sí mismo, un punto de vista que es el pobre y la condición de no tener ningún otro fundamento que la palabra de Dios comprometida en la realización final de historia.

También afirma que la fe cristiana es una fe mediada, ya que la encarnación en la historia de la relación con Dios y de la fe cristiana trae como consecuencia su sometimiento a todas las mediaciones propias de la condición humana. Sostiene, además, que la estructura de la fe cristiana no es contemplativa sino práxica y que la fe cristiana es mediada por una praxis histórica determinada. 

“La fe cristiana pasa, por tanto, por un compromiso de lucha en la realidad en que se vive en favor de los más débiles en orden a la creación del hombre nuevo. Exige una mediación práxica. Esto es lo que fundamenta el compromiso revolucionario de los cristianos latinoamericanos”, resalta Sosa.

Este artículo, por tanto, describe la fe cristiana como encarnada en la historia y mediada por el conocimiento y praxis de los cristianos en su situación presente. Al hilo de este razonamiento, Sosa continúa afirmando que la fe cristiana se expresa en ideologías concretas de acuerdo a la opción que se toma, entendiendo ideología como “un sistema de medios y fines para enfrentar una determinada época histórica y conducirla hacia una meta”. “Una fe que no se encarne en ideologías se convierte simplemente en impracticable y consiguientemente en inconsistente, en fe sin obras, o sea, en fe muerta“, sostiene Sosa. Esta relación entre fe cristiana e ideologías, según afirma el articulista, permite concluir “la legitimidad de una ‘ideologización’ marxista de la fe” y comprender la existencia de cristianos que al mismo tiempo se proclaman marxistas y se comprometen en la transformación de la sociedad capitalista hacia una sociedad socialista.

“Cabría preguntarse si además de su legitimidad, podría postularse la necesidad de una mediación marxista de la fe cristiana en la actual situación latinoamericana y ante las alternativas históricas reales que poseemos en Venezuela”, añade en este artículo publicado en 1978.

Ante esta cuestión, Sosa señala que la opción por una mediación marxista de la fe cristiana se presenta para muchos “grupos cristianos comprometidos con los oprimidos latinoamericanos” en la opción necesaria. Mediación marxista que significa “su uso como método de análisis de la realidad y como inspiración del modelo socialista de sociedad que se pretende construir”.

Sosa defiende, asimismo, que una mediación marxista de la fe promovió en su momento “un cristianismo creativo y encarnado en la lucha por los más pobres”. Distingue, sin embargo, entre mediación y mediatización, y advierte del peligro de caer en “esclavizantes mediatizaciones” que conviertan la fe en instrumento legitimador de una concreta situación sociopolítica. “Una mediatización marxista de la fe cristiana sería la peor instrumentalización que puede hacerse de una religión”, advierte.

Sosa reconoce, además, que la mediación marxista de la fe cristiana se presenta “problemática” cuando se cae en la tentación de apelar al marxismo como un sistema filosófico capaz de explicar todas las cosas en sus últimas causas y cuando se entiende la lucha de clases como única explicación del desarrollo de la historia o se sobrepasan los límites de una ciencia social o un proyecto político.

http://infovaticana.com/2016/10/17/nuevo-papa-negro-consideraba-legitima-la-ideologizacion-marxista-la-fe/

Y ¿qué dirá el Papa Francisco de esta pedantería “ideológica”?

Déjanos tu opinión

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.