Acción Familia, una iniciativa “contra la corriente”

El año de 1998, cuando aún no se aprobaba el divorcio vincular en Chile, un conjunto de laicos católicos, entre los cuales varios socios fundadores de Tradición, Familia y Propiedad (Fiducia) fundaron una nueva iniciativa: “Acción Familia”

Los fundadores quisieron llamar así a esta iniciativa, pues ya se veía claramente que los intentos por deconstruir al Chile católico y tradicional debían comenzar por deconstruir la familia natural y cristiana, empezando por su característica de institución indisoluble. Después vendrían las otras iniciativas que en ese entonces parecía remotas.

Acción Familia centró su actividad entonces en la defensa de la Familia como institución de interés público. Es decir, no como una meritoria acción dirigida para educar padres o niños, sino como un combate doctrinario para denunciar las graves amenazas que ya se cernían sobre la “célula básica de la sociedad”.

Así, poco a poco, Acción Familia se convirtió en un observador atento de las iniciativas legales o de las políticas públicas que podían afectar la solidez y estabilidad de la Familia. Y al mismo tiempo en un articulador de voluntades para oponerse a tales efectos.

De este modo, a lo largo de más de una década, Acción Familia se constituyó como un referente serio, de acción permanente junto a la Opinión pública nacional y con argumentos de peso, basados en la doctrina social de la Iglesia, en el Derecho Natural y en la experiencia acumulada en los países donde tales políticas anti familia ya habían iniciado su obre destructora.

Pensamiento y acción se conjugaron a lo largo de estos años y se plasmaron en libros, boletines informativos, inserciones en los diarios, campañas de internet, participación en debates parlamentarios, conferencias públicas, debates en universidades, comunicados de prensa, cartas a los directores, entrevistas de radio y TV, etc.; acciones que han constituido una verdadera cruzada doctrinaria en defensa de la Familia natural y cristiana.

Entre los libros publicados podemos citar: “La Familia chilena en peligro”, 1999; “La Revolución Cultural: un smog que envenena la familia chilena”, 2001; “En defensa de una Ley Superior”; 2004, “De la teología de la Liberación a la teología ecofeminista” ,2011; “55 preguntas y respuestas contra el aborto”, 2011.

Como no podía dejar de ser, una acción clara en sentido opuesto a la corriente debería levantar críticas y oposiciones, junto a apoyos y estímulos. Entre los últimos, cabe destacar la carta del entonces Cardenal Ratzinger en respuesta al envío de uno de los Informativos de Acción Familia. A los ataques no nos referimos pues ellos no han sido respaldados con argumentos serios y se han basado en prejuicios contra toda y cualquier iniciativa que promueva las virtudes morales.

Al cabo de tantos años de acción, y viendo que las fuerzas destructoras de la familia han alcanzado resultados importantes como la discusión de una ley civil de uniones del mismo sexo propuesta por el gobierno actual, se impone una pregunta, ¿Qué efectos concretos alcanzó Acción Familia en la promoción de la entidad que sigue siendo impunemente demolida?

A esta pregunta se debe responder en primer lugar que las causas justas deben ser defendidas sin considerar las probabilidades de triunfo o derrota. Ellas merecen, por su bondad intrínseca, que las fuerzas vivas de la nación se empeñen en su promoción. De todas esas causas, difícilmente se encontrará en el plano meramente humano, algo más importante que la defensa de la familia.

En segundo lugar es necesario considerar que, de no haber existido esta y otras iniciativas que se han opuesto con valentía a la demolición de la familia, hoy tendríamos en Chile un panorama mucho peor del que vemos.

Por último recordamos el dicho francés: “expulsad lo natural y él volverá al galope”. Nada más natural al hombre de que nacer, crecer y formar una familia. Si ella hoy es expulsada y vilipendiada, no demora el día en que “vuelva al galope”. Tertuliano decía al respecto: «i Oh testimonio del alma, que es naturalmente cristiana!» ([i])

Los derrotistas de ayer con relación al comunismo y al socialismo, que parecían entonces constituir los paradigmas del futuro, hoy se han metamorfoseado en derrotistas en relación a la familia. A los derrotistas de ayer y de hoy, Acción Familia les repite las palabras con que el Prof. Plinio Correa de Oliveira concluye su autobiografía filosófica: “Los escépticos podrán sonreír, pero la sonrisa de los escépticos jamás detuvo el paso invencible de los hombres de Fe”.

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[i] («O testimonium animae naturaliter christianae») TERTULIANO, Apol. 17