Vistazo de la Semana

Huracán de confusiones

12 febrero 2018

La resolución definitiva de sobreseer a los imputados por el caso quema de camiones en Temuco, ocurrida el pasado viernes, deja un sabor amargo. Más amargo aún que la propia quema de los camiones.

En efecto, lo que salió más cuestionado en todo el caso, fue la credibilidad de las instituciones. Y cuando las instituciones públicas de un país, pierden su prestigio, los que ganan son precisamente aquellos que buscan desacreditar al Estado, o sea los terroristas que incendian camiones y campos.

Sólo que de esta vez, no fueron meros camiones a ser quemados, sino, en primer lugar el prestigio de Carabineros, acusados de manipular las pruebas acusatorias;  en segundo lugar, el Ministerio Público, que se preocupa más de perseguir a sus naturales aliados, (Carabineros de Chile) que a los imputados;  y,  por último, el propio Gobierno, que trató el caso con la falta de empeño con la que un familiar puede perseguir judicialmente a un pariente próximo y querido.

Como guinda en la torta de los absurdos y confusiones, la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), de la cual Llaitul es el dirigente,  se atribuyó el hecho por el cual acaba de ser sobreseído y, su abogado defensor, (basta verlo para saber lo que piensa), anuncia un juicio contra el Estado de Chile.

¿A quién favorece el fin de este proceso, premonitoriamente bautizado como, ‘operación Huracán’?

La pregunta parece ingenua de tan obvia. Sin embargo, los mismos afectados dan, al respecto, declaraciones de mucho interés, que fueron publicadas por ‘El Mercurio’, el pasado lunes 5 de febrero y que transcribimos:

“‘La denuncia del agricultor Héctor Urban, respecto de que los atentados de grupos violentos hacia los predios de su familia en Ercilla están motivados por el afán de ‘conquistar una franja del mar a la cordillera’, es compartida por agrupaciones de víctimas y organizaciones gremiales de la IX Región. Estas afirman que es un tema planteado a las autoridades desde hace una década. Recalcan que la búsqueda de un control territorial es un propósito expresado explícitamente por los líderes de la Coordinadora Arauco Malleco, organización que se ha adjudicado atentados desde 1997.

“En una entrevista a ‘El Mercurio’, Urban dijo que el ataque incendiario que el 31 de enero (recién pasado) destruyó 250 hectáreas de cultivos en sus predios La Melanie y La Cruzada, se explica porque ‘estamos en su camino y por eso quieren sacarnos de aquí’.

 

“La vicepresidenta de Mujeres por La Araucanía, Ruth Hurtado, asegura que ‘les hemos dicho esto a los parlamentarios y al Gobierno, pero nos miran como si estuviéramos locos y piensan que estamos exagerando’.

“La vocera de los agricultores de Victoria Malleco, Gloria Naveillán, reconoce que al comenzar estos episodios ‘estábamos tan mal preparados, y no solo los gobiernos o las policías, sino que los propios ciudadanos, que no encontrábamos explicación para los atentados’.

“Para el presidente de la Federación de Dueños de Camiones del Sur, José Villagrán, ‘las intenciones de estos grupos terroristas no son ningún misterio y nuestro sector lo viene advirtiendo, por lo menos, desde 2008’. Recalca que ‘hasta ahora, ninguno de los gobiernos nos ha prestado atención’.

“Naveillán asegura que ha visto dos tipos de reacciones entre las autoridades. ‘Al hablar con las policías, ellos dan a entender que tienen conocimiento y que por eso tienen más personal en la zona, pero no sé si lo dicen para no quedar mal. En cambio, cuando uno conversa con los políticos, te quedan mirando sorprendidos y demuestran que no se han dado cuenta’, indica.

“Ruth Hurtado alerta a las futuras autoridades ‘a darle importancia a este tema’, porque ‘aquí hay un asunto mucho mayor que una reivindicación o un atentado; esto es tema territorial, estratégico, de soberanía nacional’. A su entender, ‘todo esto es comparable a lo que ocurrió con movimientos como las FARC, en Colombia, o el Sendero Luminoso, en Perú, que estaban fuera de todo control’”.

***

Concluimos estas reveladoras observaciones de los afectados, con otra pregunta.

¿Habrá un cambio serio y profundo, en el modo a abordar el problema de la pérdida del Estado de Derecho en la zona, por parte de las nuevas autoridades?

La pregunta se impone, pues durante el primer período del Presidente Piñera, los cambios fueron más bien de superficie y no arrancaron la maleza del terrorismo en la zona.

Por el bien de Chile, esperamos que en esta segunda oportunidad las políticas cambien y protejan de verdad a los trabajadores honrados de la zona, que son  la casi totalidad de la población, quienes, con el porcentaje nacional más alto, le dieron su voto al nuevo Presidente,.

 

©Credo, pasado, presente y futuro de Chile

 

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